En Odesa, un ataque con dron poco después del mediodía causó la muerte de un hombre y provocó incendios en varios garajes, dañando viviendas y coches cercanos. Un segundo ataque alcanzó más tarde un bloque de pisos de 19 plantas e hirió a tres personas, entre ellas un niño. Imágenes del Servicio Estatal de Emergencias mostraron a los bomberos combatiendo los restos en llamas y trabajando alrededor de los edificios dañados.
En Sumy, bombas aéreas guiadas impactaron en los distritos Kovpakivskyi y Zarichnyi, alcanzando zonas residenciales e industriales. Las autoridades señalaron inicialmente que seis personas habían resultado heridas, entre ellas una niña de 14 años, mientras dos viviendas quedaron destruidas, diez dañadas y un centro educativo resultó alcanzado. Una actualización posterior elevó el balance a un muerto y nueve heridos, incluidos dos niños. Los equipos de emergencia revisaron los escombros, apagaron los incendios y despejaron las zonas dañadas.
Los ataques se enmarcan en los bombardeos continuados de Rusia contra ciudades ucranianas, con más víctimas y daños registrados en otras partes del país.