Los manifestantes han llevado pancartas, han lucido máscaras con el rostro de líderes mundiales y han arrastrado enormes carrozas, entre ellas una hucha y un pulpo que simbolizaban el capitalismo global. Han acusado a las instituciones financieras de tomar decisiones que afectan a las comunidades locales sin dar a los vecinos una capacidad real de influir.
La Policía ha bloqueado la marcha cerca del lugar de la reunión y se han producido breves forcejeos cuando los manifestantes han intentado colgar una pancarta desde una pasarela peatonal.
Manifestantes de todo Tailandia se han congregado para expresar sus preocupaciones y han rechazado el foro oficial por considerarlo una plataforma en la que la gente corriente tendría poca influencia. Han utilizado un gran pulpo para simbolizar los poderosos intereses económicos que estrechan su control sobre las comunidades locales y sus recursos.
La marcha ha interrumpido brevemente el tráfico en un cruce muy concurrido, pero los manifestantes han logrado finalmente desplegar su pancarta, en la que pedían el fin del capitalismo destructivo.