Por Oscar Valero
El austriaco denuncia un "nuevo puritanismo" que daña la "creación" artística
El director de cien austriaco Michel Haneke embiste al movimiento MeToo y lo califica de "caza de brujas".
El doble ganador de la Palma de Oro aseguró en declaraciones a el periódico Kurier de su país que este movimiento, que nació para denunciar la impunidad con la que se cometen acosos y abusos sexuales en el mundo del cine, ha generado un "nuevo puritanismo, impregnado de odio hacia los hombres".
El cineasta premio Príncipe de Asturias de 2013, asegura que esto está dañando la creación artística.