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Imitan a la naturaleza para innovar

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Imitar a la naturaleza para innovar mejor es lo que están haciendo los investigadores de un proyecto que se desarrolla en Linz. Este lagarto centra toda su atención. Su piel tiene propiedades excepcionales para transportar líquidos.

Estos lagartos originarios de las zonas desérticas de Norteamérica, cornudos necesitan incluso una ínfima gota de agua para sobrevivir.

La naturaleza ha creado un sistema inteligente que les permite recoger las gotas de rocío o lluvia que caen sobre su espalda.

Un mecanismo muy interesante para los investigadores.

Florian Hischen, biólogo de la Universidad Johannes Kepler de Linz, dice:

"Estos lagartos tienen una microestructura en la piel que les permite obtener el líquido de las escamas muy rápido y entre ellas hay un sistema capilar, un sistema de canales, que transporta el líquido hacia la cabeza. De ahí pueden absorber y beber el líquido a través de un sistema de canales que llegan a unas comisuras que tienen en la boca".

Además de los lagartos, los científicos se interesan en los chinches de la selva tropical de América del Sur. Un poderoso microscopio electrónico permite ver de manera tridimensional la superficie del animal, a escala nanométrica.

Florian Hischen recalca:

"Descubrimos, en insectos, bichos e incluso en microestructuras más pequeñas que transportan secreciones de defensa hacia una cierta dirección del cuerpo. Las alas, las glándulas segregadoras defensivas hacen su trabajo y la secreción defensiva producida es transportada a través de microestructuras hasta una punta del ala desde donde se evapora y huele mal, evitando posibles depredadores".

En Creta, cerca de Heraklion, el Forth Institute también participa en este proyecto europeo. Aquí los científicos están especializados en tecnología láser. Su objetivo es reproducir sobre materiales artificiales los descubrimientos de los biólogos. Utilizan láseres pulsados que permiten trabajar a una escala muy pequeña.

Evangelos Skoulas, ingeniero en el Forth Institute, asegura:

"Cuando impacta en el material el rayo láser, cambia su estructura.

Se pueden fabricar estructuras en 3D.

La resolución de esta nueva estructura puede ser de varias micras, si lo comparamos con un pelo, el pelo puede ser de 100 micras y hasta una décima de nanómetro”.

Emmanuel Stratakis, coordinador del proyecto, comenta:

"Se puede ver aquí un área que está modelada en lugares específicos con estructuras específicas, hidrofílicas o hidrofóbicas. Esta combinación puede hacer que el líquido vaya en una dirección concreta de forma muy eficiente”.

Se están realizando pruebas sobre el acero.

Tienen pensado fabricar piezas micromecánicas innovadoras, cuya fricción y desgaste se verían reducidos.

Emmanuel Stratakis, asegura:

"Si tenemos componentes micromecánicos tenemos dos superficies que están en contacto entre sí con un lubricante. De esta manera podemos reducir de forma eficiente la fricción entre la superficie y añadir una estructura con una geometría específica en esa superficie".

Para estas superficies biomiméticas se han previsto muchas otras líneas de investigación, desde la recogida del agua en caso de sequía hasta las aplicaciones en la biomedicina.

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