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El fútbol, ¿factor de cohesión para la sociedad belga?

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El fútbol, ¿factor de cohesión para la sociedad belga?

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Por unos días, Bélgica creyó que podía ganar la copa del Mundo. Y también que los éxitos de su equipo de fútbol podían ayudar a fortalecer la unidad nacional.

Pero los expertos son menos optimistas. "A principios del 2000 había poco nivel en los equipos belgas, por lo que no había toda esta pasión", explica David Jamar, sociólogo de la Universidad de Mons. "Pero si se observan las banderas, se ve que son más bien banderas de apoyo a los Diablos Rojos, al equipo de Bélgica, no exaltan a la nación belga sino a su equipo nacional".

Pero ha llegado el momento de asumir la realidad. Flamencos y francófonos han apoyado al mismo equipo. También a nivel político, se han coaligado para gobernar. Pero el espejismo amenaza con desvanecerse.

"Es difícil imaginar que el equipo pueda unir a la nación de repente", afirma Jamar. "De hecho, los nacionalistas de la Nueva Alianza Flamenca que formarn parte del gobierno, están evitando comentar los resultados deportivos. Otros lo intentan pero en mi opinión la política acabará por imponerse".

Algunos esperan que el futbol pueda operar otro milagro, esta vez a nivel de integración. Los Diablos Rojos cuentan con una mayoría de jugadores de origen africano.

"De alguna manera, Bélgica es un país de migración y del mismo modo hay jugadores de origen extranjero que juegan en el equipo nacional", dice Jamar. "Pero su éxito a nivel futbolístico es más bien excepcional si se compara con la discriminación que existe a nivel de empleo en Bélgica".

Según este sociólogo, el estatus del que disfrutan los jugadores no reflejan la realidad, o representan una realidad distorsionada, pero podría contribuir a cambiarla, si hay voluntad política.

"Todo dependerá de si los grupos que se ocupan del racismo son capaces o no de aprovechar la ocasión", afirma Jamar. "Van a tener que prestar mucha atención a la trayectoria de los jugadores, es decir, al modo en que llegaron hasta donde están a pesar de la discriminación, que está presente incluso en el mundo del fútbol. Hay que analizar cómo han llegado hasta donde están. Si no ocurre esto, se convertirán sencillamente en una especie de símbolo vacío."

El equipo belga también ha recibido el apoyo del vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, un gran aficionado al fútbol. Pero hay otro detalle interesante, la selección belga cuenta con jugadores que han crecido y entrenado en otros estados miembros.

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