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Los pisos colmena de 2,6 m² abrirán en Barcelona “con o sin permiso”

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Los pisos colmena de 2,6 m² abrirán en Barcelona “con o sin permiso”

Los pisos colmena de 2,6 m² abrirán en Barcelona “con o sin permiso”
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Cortesía de Haibu 4.0
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Habitáculos de 2,20 de largo, 1,2 de ancho y 1,2 de alto por 200 euros al mes para luchar contra los exorbitantes precios de alquiler en la capital catalana. Este es el nuevo concepto que presenta la startup Haibu 4.0 creando los pisos llamados ‘colmenas’.

Marc Olivé, promotor del proyecto, asegura a Euronews que solicitó el permiso al Ayuntamiento hace más de dos meses. Barcelona lo desmiente, aseverando que “no hay ninguna licencia solicitada”.

Cortesía Haibu 4.0

“No hemos recibido nada”

Según los fundadores, los cubículos están siendo un éxito. Solo proponen 38 plazas libres y afirman ya haber recibido más de 800 solicitudes.

Pero los planes de la colmena podrían complicarse. El Ayuntamiento de Barcelona, contactado por Euronews, afirma que un tal proyecto “no se puede llevar a cabo porque va contra la legislación vigente”.

Además, asegura no haber recibido ninguna solicitud de licencia por parte de la startup, algo indispensable para que la colmena pueda abrir sus puertas legalmente.

Las autoridades locales dijeron que estudiarán el proyecto en caso de recibir la solicitud. Sin embargo explican que según las informaciones detalladas en el sitio web de la empresa, otorgar la licencia sería imposible ya que las instalaciones no cumplen “de ninguna manera los requisitos mínimos de habitabilidad que se exigen para poder vivir con dignidad y con unas condiciones adecuadas”, según el comunicado que publicaron ante la demanda de la prensa.

En Barcelona, el Decreto 141/2012 de la Generalitat determina que una persona debe vivir en al menos 5 metros cuadrados.

También reveló que ya se informó a los Mossos d’Esquadra sobre la existencia de esta página web para que investigue si existe algún tipo de fraude.

Las sospechas surgieron al comienzo, cuando la tasa de inscripción era de 25 euros. Sin embargo, el promotor de Haibu 4.0 explicó a este medio que “no se ha cogido el dinero de nadie”, y que era nada más para “evitar curiosos”. Explica que, para evitar sospechas injustificadas, puso su número de cuenta en el sitio web de la empresa. Ahora que se eliminó la tasa de inscripción debido a la cantidad de propuestas serias que han recibido, también se suprimió este dato de la página.

Las colmenas abrirán “con o sin permiso”

A los miembros de la startup les cuesta entender cómo el Ayuntamiento está manejando la situación. “Directamente se han cerrado”, lamenta Marc Olivé.

Por otro lado, el promotor asegura haber solicitado la licencia: “Llevamos dos meses y medio batallando con ellos. Ellos tienen todo el proyecto […] En vez de explicarnos algo dicen a los medios que no saben nada”.

También afirmó que llegado el momento presentarían la documentación necesaria para probar que el depósito de la solicitud había sido realizado.

Marc Olivé aseguró que continuará con la iniciativa, “con o sin permiso”. La primera colmena, en el distrito de Sants-Montjuïc, planea inaugurarse dentro de unas dos semanas.

“La construcción ya está casi terminada, faltan solo detalles”, dice el promotor.

“Vamos a ciegas porque es más rápido, en este país funciona así”.

Sin embargo, cuando Euronews pidió fotos de los habitáculos reales, otro miembro de la startup contactado este jueves explicó que todavía no estaban listos. Según sus declaraciones, la empresa está esperando la aprobación de la licencia, e imágenes del primer modelo a escala real se darán a conocer en los próximos días.

Cortesía de Haibu 4.0

La startup también sostiene haber adquirido otros siete locales en Barcelona para crear nuevas colmenas. Explican que su futuro dependerá de la reacción del Ayuntamiento cuando inauguren la primera. Si este les hace “la guerra”, se verán obligados a vender los locales para recuperar la inversión y a moverse a otras capitales que tengan el mismo problema, como París o Roma.

¿Una iniciativa social?

Los hoteles-capsulas se han hecho famosos en Japón y son una alternativa interesante para los viajeros que buscan precios más abordables. Sin embargo, Marc Olivé explica que las habitaciones de la colmena no están destinadas a los turistas, si no a las personas con fuertes problemas financieros que buscan un lugar donde vivir, sin que tengan que gastar "la mitad de su sueldo" en un piso.

“Hemos diseñado esto para que la gente pueda ahorrar y después de 6 meses o un año puedan ir a otro lugar”.

Para los creadores, el problema inmobiliario en Barcelona se hace cada vez más difícil. Sostienen que la función de esta iniciativa es luchar para que las personas en dificultad “puedan salir del hueco económico” y “sobrevivir en la ciudad en la que han nacido”.

“Cuando las colmenas están sanas, sus miembros están felices y con salud, la colmena dispone de recursos y de protección, nosotros seguimos las mismas ideas”, explica su sitio web.

Los requisitos para vivir en una colmena

No todo el mundo puede solicitar ser parte de la comunidad colmena: solo se admiten personas que tengan entre 25 y 45 años, sin antecedentes penales y que ganen al menos 450 euros. También se necesita ser residente de la provincia por al menos 10 años. Los solicitantes con deudas económicas tienen prioridad.

Según detalla su sitio web, las normas de convivencia de la colmena son estrictas, y si se las incumple, la persona puede ser expulsada inmediatamente.

El precio de los habitáculos incluye el consumo de agua, luz, wifi y limpieza de las áreas comunes. Los residentes compartirán algunos espacios, como la cocina (solo encimeras, microondas y posiblemente un pequeño horno), la zona de aseos y una sala de estar.

Además, el promotor del proyecto explica que el espacio de los cubículos está muy bien aprovechado: cada habitación dispone de un baúl y estanterías para guardar objetos personales.

Aunque el futuro de las colmenas sigue siendo incierto, la posible inaguración estos pisos no ha dejado indiferente a la gente. ¿Iniciativa social o venta de la precariedad? El debate ha sido lanzado.