Última hora

Última hora

Piotr Verzílov, de Pussy Riot, en estado grave por posible envenamiento

Leyendo ahora:

Piotr Verzílov, de Pussy Riot, en estado grave por posible envenamiento

Piotr Verzílov, de Pussy Riot, en estado grave por posible envenamiento
Tamaño de texto Aa Aa

Piotr Verzílov, miembro de Pussy Riot, en estado grave con supuestos signos de envenenamiento. El activista ruso fue ingresado este martes de urgencia tras empezar a perder capacidad de visión y de habla.

Desde Pussy Riot denuncian que su compañero, protagonista en la final del Mundial de fútbol, en la que saltó al campo en pleno partido, pueda haber sido envenenado.

De momento desde la sección de toxicología del hospital de Moscú en la que se encuentra Verzílov no confirman que se trate en efecto de un envenenamiento. Desde Pussy Riot también denuncian que el equipo médico no permite a la madre del activista visitar a su hijo ni le da ninguna información sobre su estado.

Según informa el entorno de Verzílov los médicos barajan la ingesta inadecuada de fármacos como posible causa, si bien su familia ve esta hipótesis imposible.

Importante activista

Piotr Verzílov es, además de miembro de Pussy Riot, editor de la plataforma Mediazona, una web centrada en las violaciones de los derechos humanos dentro de Rusia. Este verano, junto a otros tres compañeros saltaban al campo del estadio Luzniki durante la final del Mundial de fútbol. Fue arrestado por ello y condenado a 15 días de cárcel.

Verzilov es también ciudadano canadiense. El Primer Ministro Justin Trudeau se ha mostrado preocupado por lo sucedido teniendo sobre todo en cuenta las acusaciones que pesan sobre Rusia en relación a otros envenenamientos, si bien ha querido dejar claro que aún es pronto para sacar conclusiones.

El grupo de Punk y colectivo feminista Pussy Riot es desde hace tiempo uno de los principales azotes del presidente Vladímir Putin, al que acusan de autoritario y contra el que cargan mediante apariciones publicas. Su aparición más famosa tuvo lugar en 2012, cuando irrumpieron en la catedral de Moscú. Fueron condenadas a 2 años de prisión por vandalismo.