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Salvini viaja a Túnez para buscar soluciones en origen a la inmigración

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Por Euronews
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El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini
El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini   -   Derechos de autor  REUTERS/Alessandro Bianchi

El polémico ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, viaja este jueves en Túnez para negociar con las autoridades locales cómo combatir la migración clandestina en origen y acelerar las repatriaciones.

Su viaje se produce mientras en Europa sigue cociendo a fuego lento la guerra política desatada por la crisis migratoria y el último capítulo del Aquarius.

Una ministra francesa acusa a Matteo Salvini de comportarse como Poncio Pilato

Se afilan cuchillos, en especial, entre Francia e Italia. La ministra francesa de Asuntos Europeos, Nathalie Loiseau, ha dicho que Salvini se comporta como Poncio Pilato, lavándose las manos, mientas cierra sus puertos a los migrantes rescatados en el Mediterráneo.

Salvini ha replicado tachando al presidente francés, Emmanuel Macron, de hipócrita porque su país ha devuelto más de 50.000 migrantes a la frontera italiana en los últimos meses y diciendo que no acepta de él lecciones de humanidad.

Salvini dijo en junio que Túnez exportaba a Italia "convictos"

En Túnez, la visita del líder ultraderechista también levanta ampollas, en particular porque en junio Salvini dijo que el país magrebí exportaba a Italia "convictos", lo que provocó un conflicto diplomático entre ambos gobiernos.

Con las autoridades tunecinas quiere negociar cómo combatir las mafias que trafican con personas y reforzar la cooperación en seguridad. También quiere acelerar los trámites para repatriar a los migrantes de ese país.

Salvini sigue echando leña a la polémica, pero las cifras indican que el número de demandantes de asilo se reduce en toda Europa. Ha caído un 12 % en el segundo trimestre de 2018. En Italia, esa disminución ha sido del 23 %, del 60 % en el último año.

En cuanto a los 58 rescatados en el último viaje del Aquarius, se los han repartido entre Francia, Alemania, Portugal y España, un apaño que París ha descrito como una "solución europea" del poblema.