A través de una carta conjunta, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Polonia y España instan a Bruselas a acordar antes del verano una serie de propuestas destinadas a reforzar la supervisión de las infraestructuras de los mercados financieros y mejorar las operaciones en todo el bloque.
Las seis mayores economías de la UE instan a Bruselas a acelerar la tan esperada integración de los mercados de capitales para "reforzar el potencial de crecimiento de Europa", según una carta enviada el martes al jefe del Eurogrupo y a varios comisarios de la UE.
Los ministros de Economía de Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Polonia y España afirman que lograr avances tangibles en la rebautizada 'Unión del Ahorro y la Inversión' se ha convertido en una "necesidad urgente", y se comprometen a impulsar "este importante proyecto", en una misiva dirigida al responsable de Economía de la UE, Valdis Dombrovskis, y al presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis.
"Unos mercados de capitales más profundos e integrados reforzarían el potencial de crecimiento de Europa, aumentarían su soberanía económica y proporcionarían una base más sólida para financiar las prioridades comunes", señala la carta.
En particular, los ministros instan a las instituciones de la UE a alcanzar antes del verano un acuerdo entre los Estados miembros sobre uno de los elementos clave de la agenda de integración de los mercados de capitales: el Paquete de Integración y Supervisión de Mercados (MISP).
El MISP es un conjunto de propuestas legislativas de la Comisión Europea destinadas a reforzar la supervisión de las infraestructuras de los mercados financieros en todo el bloque y mejorar su funcionamiento.
"Un objetivo central del paquete es eliminar las barreras nacionales y mejorar la distribución transfronteriza de los fondos de inversión, para que los inversores tengan un mejor acceso a los mercados de capitales de la UE y las empresas se beneficien de mayores reservas de capital", se puede leer en la carta.
Los seis países también piden a la UE que impulse su agenda de pagos digitales, en concreto promoviendo redes de pago privadas paneuropeas que puedan competir con las estadounidenses Visa y Mastercard, y acelerando la adopción del euro digital.
Acuerdo antes del verano
Los mercados de capitales permiten a empresas y gobiernos captar fondos mediante la venta a inversores de activos como acciones u obligaciones. Para reforzar e integrar estos mercados en toda la UE, la Comisión Europea ha propuesto una serie de medidas legislativas dentro del paquete de la Unión del Ahorro y la Inversión.
En los últimos meses, los países e instituciones de la UE se han marcado un objetivo más ambicioso: lograr un acuerdo entre colegisladores sobre la mayor parte de la legislación de la UIA para junio. Sin embargo, los países de la UE no están plenamente alineados en los aspectos técnicos de la integración de los mercados de capitales, lo que provoca retrasos en la agenda estratégica más amplia.
Otra propuesta legislativa clave son las revisiones del marco de titulización, normas de la UE introducidas en 2019 con el objetivo de garantizar prácticas de mercado más seguras, para evitar otras crisis financieras como la conmoción mundial de 2008. La revisión, que pretende simplificar determinados requisitos y reducir los elevados costes operativos, deberá estar aprobada en otoño de 2026, según los firmantes.
Pagos digitales
Los seis países de la UE también apoyan el desarrollo de soluciones paneuropeas adicionales de pagos digitales privados, consideradas un pilar clave de la autonomía estratégica de la UE, ya que la mayoría de los pagos digitales se procesan actualmente a través de infraestructuras con sede en Estados Unidos.
Según datos de 2025 del Banco Central Europeo (fuente en inglés), Mastercard y Visa representan el 61% de los pagos con tarjeta y casi el 100% de los transfronterizos.
En este contexto, los seis países piden también que se acelere el despliegue de una solución pública de pago digital: el euro digital. Actualmente en fase de negociación, sería una forma electrónica de efectivo emitida por el Banco Central Europeo, que serviría como opción de pago adicional junto al efectivo y las tarjetas emitidas por los bancos.
El proyecto sufre importantes retrasos en el Parlamento Europeo. En particular, el ponente principal del expediente, el eurodiputado español de centro-derecha Fernando Navarrete, está presionando para reducir el alcance del euro digital a los pagos fuera de línea únicamente, con el fin de evitar la competencia con otras infraestructuras privadas, como Visa y Mastercard.
"Impulsamos la rápida conclusión del proceso legislativo del euro digital e invitamos al Parlamento Europeo a seguir el enfoque del Consejo para establecer el euro digital (en sus modalidades online y offline) como una solución de pago europea global, interoperable y soberana para los ciudadanos europeos", escribieron los seis países en la carta.
El objetivo inicial de los colegisladores era la plena adopción del euro digital para finales de 2026. Sin embargo, debido a los retrasos en el Parlamento, los seis países no han fijado un plazo concreto para la adopción.