La guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán amenaza a europeos en la región y pone en riesgo la energía y la economía de la UE. En este vídeo, verán las medidas de crisis que ha activado Bruselas para responder.
Ante el agravamiento del conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán, la UE está aplicando medidas para proteger a sus ciudadanos y las economías europeas, entre ellas vuelos de evacuación y la gestión de las reservas de petróleo.
El 6 de marzo, los ministros de Exteriores de la UE advirtieron de que el conflicto pone en riesgo a los europeos presentes en la región y podría provocar problemas económicos a escala mundial. En respuesta, activaron los planes de crisis europeos.
Para proteger a sus ciudadanos, las embajadas de la UE han emitido alertas de viaje, han mantenido contacto con sus nacionales en el extranjero y han organizado vuelos de evacuación. En los escenarios más graves, los Estados miembros pueden solicitar apoyo conjunto de protección civil, compartiendo aviones, equipos médicos y generadores, todo ello coordinado las 24 horas desde Bruselas...
La interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo, ha encarecido los precios de la energía en todo el mundo. La UE respalda operaciones de vigilancia marítima para mantener abierta esta vía. Mientras los Estados miembros mantienen reservas de petróleo de emergencia, también pueden limitar los precios de la energía o conceder ayudas económicas directas a los hogares afectados.
A pesar de estas medidas, persisten los desafíos. La UE carece de un sistema unificado para controlar los precios del petróleo, los Estados miembros gestionan en gran medida sus reservas de forma independiente y no existe un intercambio de datos en tiempo real sobre las existencias de combustible.
Bruselas no puede detener las guerras, pero sí dispone de algunas herramientas para limitar los daños cuando sus efectos se extienden.