El desabastecimiento afecta a ocho estados mexicanos, en los que las colas de vehículos en las gasolineras han sido enormes durante todo el fin de semana. El presidente López Obrador achaca la escasez al nuevo modelo de suministro, puesto en marcha tras su llegada al poder.
México sufre, desde hace días, un grave problema de suministro de combustible. En ocho estados del país, afectados por la escasez, el pasado fin de semana se formaron colas interminables en las pocas gasolineras que tenían aún reservas.
Algunos conductores pernoctaron en las estaciones, que a menudo solo suministraban como máximo 10 o 20 litros por vehículo.
La demanda ha sido tal que la Policía de Guadalajara ha puesto en marcha un dispositivo de vigilancia en las gasolineras para garantizar la seguridad. La población está cada vez más inquieta.
"La verdad, está muy feo, porque ya fuimos a varias gasolineras y no encontramos gasolina", se queja un conductor.
"Es un desastre -dice otro-. Ya llegué a dos gasolineras y no tienen. ¿Hasta dónde más hay que ir? ".
La escasez afecta, sobre todo, a Estado de México, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Querétaro. Petróleos Mexicanos (PEMEX) asegura que el abastecimiento se normalizará en 'breve'.
López Obrador achaca los problemas al nuevo sistema de suministro implementado
El presidente, Andrés Manuel López Obrador, reconoce, por su parte, que los problemas se deben al cambio en el modelo de suministro de gasolina implementado en México tras su llegada al poder.
Un cambio llevado a cabo para acabar con los enormes robos de hidrocarburos que sufre Pemex y que cuentan, según AMLO, con complicidades dentro de la propia empresa estatal.