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¿Es Venezuela escenario de la "nueva guerra fría" entre EEUU y Rusia?

¿Es Venezuela escenario de la "nueva guerra fría" entre EEUU y Rusia?
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Miraflores Palace/Handout via REUTERS
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En medio de la crisis de legitimidad internacional que se cierne sobre el Gobierno de Venezuela, Estados Unidos y Rusia chocan al liderar el respaldo internacional a Juan Guaidó y Nicolás Maduro, respectivamente.

Trump no ha descartado una intervención militar en el país latinoamericano. De hecho, el martes, durante el anuncio de sanciones contra la industria petrolera venezolana, el asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, John Bolton, dejó al descubierto una sospechosa nota manuscrita en la que se podía leer: "5.000 tropas a Colombia".

Desde la otra trinchera, la llegada de un avión de pasajeros ruso a Caracas el lunes por la noche ha desatado todos tipo de rumores y especulaciones. Desde los que afirman que transportaba mercenarios rusos, hasta los que aseguran que aterrizó allí para escoltar a Maduro al exilio. El Kremlin desmintió categóricamenente lo primero.

Mientras Rusia ha advertido a Estados Unidos de las consecuencias negativas que acarrearían cualquier intervención militar en territorio venezolano, Maduro ha exhibido armamento ruso en diversos ejercicios militares y ha adelantado que recibirá más.

MAPA: ¿Qué países reconocen a Guaidó y cuáles a Maduro como presidente de Venezuela?

¿Que se están jugando ambos países en Venezuela? ¿Se trata del germen de una moderna guerra fría? Euronews ha preguntado a varios expertos en relaciones internacionales.

Los intereses de Estados Unidos en Venezuela

REUTERS/Isaac Urrutia
Instalaciones petroleras en el Lago de Maracaibo en Cabimas, Venezuela.REUTERS/Isaac Urrutia

Estados Unidos es el principal importador de petróleo venezolano y también el primer proveedor de divisas a Venezuela.

No obstante, la dependencia estadounidense de petróleo extranjero se ha reducido drásticamente en los últimos cinco años, señala Carlos Malamud, investigador principal del Real Instituto Elcano

"Ya son casi autosuficientes", apunta el investigador. "Si este hubiera sido el gran movilizador de la introducción de Estados Unidos en el conflicto, habría ocurrido años atrás".

Malamud considera que las diversas Administraciones estadounidenses, tanto republicanas como demócratas, se despreocuparon sistemáticamente de Venezuela desde el año 2001, pero que Trump ha reactivado el interés como medio para conectar con su electorado, como cortina de humo al estancamiento de su propuesta de construir un muro con México.

"Venezuela es una reivindicación bastante barata que permite a Trump seguir manteniendo un discurso de confrontación dirigido a sus bases más radicales", precisa.

Por otra parte, los expertos señalan el impacto de la masiva emigración venezolana, que en los últimos años ha provocado un flujo migratorio de unos 5 millones de personas.

"Este es un problema de primer orden para Colombia, Ecuador, Perú y Panamá, dada la magnitud de los flujos migratorios", apunta Ricardo Haussmann, profesor de Economía de la Universidad de Harvard. "Para Estados Unidos también se mezclan problemas de narcotráfico y lavado de dinero".

Los intereses de Rusia en Venezuela

Miraflores Palace/Handout
Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores, van dentro de un vehículo militar durante un ejercicio militar en Puerto Cabello, Venezuela.Miraflores Palace/Handout

Rusia y China son los principales proveedores de armas a Venezuela, de acuerdo con cifras del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Moscú exporta armas a Caracas, "sobre todo desde la llegada de Hugo Chávez al poder", precisa Malamud.

"Para Rusia el problema es más de índole pecuniaria", explica Haussmann. "El gobierno ruso tiene intereses políticos y algo así como el 5% de la deuda pública externa, la cual se usó para financiar los aviones de caza Sukoy y los submarinos".

En Venezuela, Rusia corre el riesgo de perder miles de millones. Bloomberg estima el monto en más de 17.000 millones de dólares invertidos y prestados al país latinoamericano en los últimos 20 años. La mayor parte a través de la petrolera rusa estatal Rosneft.

"El verdadero problema de Rusia no es con el gobierno per se sino con sus oligarcas, que obtuvieron concesiones petroleras y mineras sin competencia ni transparencia, a través de acuerdos corruptos", comenta Haussmann.

Dmitry Rozental, experto del Instituto de América Latina de la Academia Rusa de Ciencias, piensa que no todos los contratos están en peligro bajo un hipotético Gobierno de Guaidó. "Muchos acuerdos en la industria petrolera son beneficiosos para ambas partes. Venezuela necesita nuestra tecnología y nuestras inversiones".

Rozental defiende que la postura de Rusia se basa en lealtad con Venezuela. "En muchas cuestiones de relaciones internacionales, actuamos como un frente unido. Caracas apoyó a Rusia en los temas más importantes: como el reconocimiento de Abjasia y Osetia del Sur y la situación con Ucrania".

"En este sentido, la posición de Rusia es coherente. Tenemos estrechas relaciones estratégicas, pero esto no significa que estemos compitiendo en Venezuela con los estadounidenses".

Venezuela no es la Cuba de la crisis de los misiles

REUTERS/Huseyin Aldemir
Manifestantes levantan pancartas en apoyo al Gobierno de Nicolás Maduro frente al consulado venezolano en Estambul, Turquía.REUTERS/Huseyin Aldemir

"Evidentemente Rusia apoya a Maduro, Estados Unidos apoya a Guaidó, pero no estamos a las puertas de una nueva guerra fría", opina Malamud, para quien Venezuela no es un campo tan caliente como lo fue Cuba cuando la crisis de los misiles de 1962.

Tim Gill, experto en Venezuela de la Universidad de Carolina del Norte en Wilmington, coincide en esta apreciación y cree que el asunto se explica por los intereses de ambas naciones que han entrado en conflicto en territorio venezolano.

"Estados Unidos quiere seguir siendo el actor más poderoso dentro del hemisferio occidental, pero vemos que Rusia juega un papel cada vez más importante en lugares como Bolivia, Nicaragua y Venezuela".

Gill considera complicado el equilibrio de fuerzas, pero, al mismo tiempo, lógico que ambos países, que se consideran a sí mismos actores soberanos y globales, puedan elegir libremente establecer relaciones con cualquier gobierno afín.

"La naturaleza de los conflictos va más allá de Estados Unidos contra Rusia, pero también involucra los intereses del gobierno venezolano, que está más que contento de no sólo alinearse con Rusia, sino también con Bielorrusia, China, India e Irán, entre otros países".