La lucha de la UE contra la pesca ilegal en Tailandia

La lucha de la UE contra la pesca ilegal en Tailandia
Tamaño de texto Aa Aa

Durante muchos años, el Golfo de Tailandia ha sufrido una evidente sobrepesca, ignorándose completamente los límites de captura y las zonas restringidas. Especies enteras resultaban esquilmadas ante la ausencia de vigilancia.

Este pescador tailandés nos cuenta que pesca cada vez menos, pero que las leyes que podrían proteger el mar o bien no existen o no son puestas en práctica.

Fábricas locales procesan capturas sopechosas procedentes de barcos extranjeros que podrían estar envueltos en prácticas conocidas como "Blanqueo de pesca".

La pesca ilegal que acababan comiéndose los europeos

Esos pescados continuaron la cadena, fueron exportados y acabaron en los platos de consumidores europeos. En 2015, la Unión Europea, el mayor importador de marisco del mundo, emitió una tarjeta amarilla de advertencia y amenazó con prohibir las importaciones tailandesas si la situación no mejoraba. Bangkok tuvo que reaccionar.

"Hemos trabajado codo con codo con las autoridades tailandesas para completar una amplia reforma de la gobernanza pesquera del país, que incluye la revisión del marco legal", aseguraba Karmenu Vella, Comisario de Asuntos Marítimos y Pesca. "Hemos visto mejoras en las reglas de trazabilidad y en el control y en las herramientas de vigilancia y también en la gestión de la flota".

Mejoras fundamentales en la vigilancia

Actualmente los barcos pesqueros son seguidos las 24 horas del día vía satélite. Las embarcaciones sospechosas son interceptadas en el mar o inspeccionadas al llegar a puerto.

Las nuevas leyes exigen a los barcos con bandera extranjera certificar adecuadamente su carga.

Los controles aduaneros también se han endurecido. Se ha recurrido a avanzada tecnología para evitar que capturas ilegales extranjeras sean enviadas desde Tailandia a la UE.

El pasado enero Bruselas retiró la tarjeta amarilla contra Bangkok.

Aunque los problemas no han desaparecido, como las condiciones laborales esclavistas en algunas embarcaciones. La Unión Europea reconoce los esfuerzos de Tailandia por mejorar también en este ámbito.