El partido de Anutin Charnvirakul ha aumentado considerablemente su número de diputados, pero sólo tendrá mayoría parlamentaria con socios de coalición. Los analistas afirman que existe una posibilidad de estabilización en la política tailandesa tras las turbulencias de los últimos años.
El actual primer ministro, Anutin Charnvirakul, obtuvo una segura victoria en las elecciones anticipadas celebradas el domingo en Tailandia. Se espera que su Partido del Orgullo Tailandés, conservador y monárquico, obtenga casi doscientos escaños en el Parlamento de quinientos. Su principal contrincante, el Partido Popular Tailandés, obtendría unos 120 escaños, sobre la base de una participación del 95%.
"Nuestra gente nos ha dado más de lo que esperábamos esta mañana. Por ello, tenemos una enorme deuda con nuestros votantes, y sólo podemos pagarla haciendo todo lo posible para aportarles cosas buenas a ellos y a nuestro país", dijo el primer ministro en su discurso de victoria.
El Partido Popular reconoció su derrota y anunció que se sentaría en el Parlamento y asumiría el papel de oposición. El predecesor del partido ganó en vano las elecciones de 2023, pero las fuerzas conservadoras le impidieron formar Gobierno. El partido, Forward, fue prohibido posteriormente por el Tribunal Constitucional, alegando que la formación política progresista quería cambiar la extremadamente estricta Ley de Sedición, que amenaza el orden constitucional de Tailandia.
¿Se estabiliza la política tailandesa?
En diciembre, Anutin Charnvirakul convocó elecciones anticipadas para aprovechar el ambiente nacionalista surgido del conflicto con Camboya. El propio político tomó el poder en Tailandia después de que los enfrentamientos derrocaran al Gobierno dirigido por el partido Pheu Thai. Pheu Thai quedó tercero en las recientes elecciones.
Los resultados oficiales podrían tardar semanas en publicarse y serán necesarias conversaciones de coalición para formar un nuevo Gobierno. En cualquier caso, los analistas afirman que hay muchas posibilidades de que una victoria estable estabilice la política tailandesa tras una serie de cambios de gobierno en los últimos años.
El domingo, además de las elecciones parlamentarias, se celebró un referéndum sobre si debía seguir en vigor la actual Constitución o si debía redactarse una nueva. Según la Comisión Electoral, con un 87% de participación, el 60% de los votantes respaldó un cambio en la Constitución del país. El texto de una posible nueva constitución deberá ser aprobado en otro referéndum.