Última hora

Última hora

Las cadenas comerciales amenazan la superviencia de las granjas en Cerdeña

Las cadenas comerciales amenazan la superviencia de las granjas en Cerdeña
Tamaño de texto Aa Aa

Con sesenta céntimos de euro no se puede ni tomar un café en un bar. Pero en la isla italiana de Cerdeña con ese dinero un empresario de la industria láctea puede comprar un litro de leche de oveja.

Un precio, se quejan los granjeros, para morirse de hambre, muy por debajo de los costes de producción.

"Cinco de la madrugada. Me levanto para proceder al ordeño.

Saco unos 200, 250 litros de leche. Apenas consigo 60-70 euros de beneficio al día", se lamenta el granjero Sergio Sanna.

"No tenemos capacidad para negociar con las cadenas comerciales"

El precio es decidido por el mercado. Y en las estanterías de los supermercados permanecen sin venderse toneladas del queso de oveja percorino romano, un queso de oveja muy empleado en la cocina italiana.

"Todo lo que quiero hacer es producir, producir bien, con calidad. Nos encargamos de la producción pero no tenemos capacidad para negociar con las cadenas comerciales", dice Sanna.

Un negocio de 500 millones de euros, docemil granjas y 30.000 trabajadores. En Cerdeña se localiza la mitad del sector nacional ovino y caprino. Pero el trabajo de los granjeros es duro y poco rentable. Y las nuevas generaciones se marchan.

"Tenemos dos hijos, una chica y un chico. Desgraciadamente viven en el extranjero. Me siento mal por ello", nos cuenta Lucilla Zanda.

"¿Volverán?", preguntamos

"Eso espero, espero que sí", contesta apesadumbrada.

"Mejor tirarla que venderlo por una miseria.

Un millón de litros de leche de oveja blanquean las calles de Cerdeña. Ahora, en vísperas de elecciones regionales, la política y el sector lácteo deben dar respuesta a esta crisis sin fin", concluye Stefania De Michele desde Arbus, Cerdeña.