Última hora

Última hora

Gandhi frente a Modi en las elecciones de India

Gandhi frente a Modi en las elecciones de India
Tamaño de texto Aa Aa

Empiezan en la India las elecciones generales más complicadas del mundo. Novecientos millones de personas pueden elegir presidente y renovar el parlamento. Un proceso tan laborioso que lleva más de mes y medio.

A un sistema por fases se suman las dificultades geográficas de un país, que tiene 1.210 millones de habitantes, y que pese a su desarrollo económico sufre serios problemas de infraestructura y transporte, sobre todo en sus amplísimas zonas rurales.

Las elecciones se consideran un referéndum sobre el actual primer ministro, el nacionalista, Narendra Modi. Hace cinco años, él y su alianza liderada por el conservador Partido Popular Indio ganaron por mayoría. Esta vez tiene enfrente un candidato de peso.

En la oposición el histórico y laico Congreso Nacional Indio, de centro izquierda que con Rahul Gandhi, espera dar la campanada gracias a un medido juego de alianzas.

Invoca además un apellido mítico en la independencia del país con padre, abuela y bisabuela que han sido primeros ministros de la India.

En el corazón de la campaña electoral está la economía. Es verdad que con el actual primer ministro Modi, el crecimiento anual del PIB ha sido de alrededor del 7%, pero no se han generado suficientes empleos, especialmente para los jóvenes,y hay 15 millones que pueden votar en estas elecciónes.

Con un amplísimo voto rural, el apoyo del sector agrícola es importante. Pero los campesinos están empobrecidos por los recortes en sus ingresos debido a un exceso de cultivos y a la bajada del precios de los productos básicos. Muchos de ellos están endeudados.

La seguridad nacional podría ser el factor decisivo. Modi se presenta a sí mismo como un líder enérgico después de haber ordenado ataques aéreos tras el atentado suicida de febrero pasado por un grupo islamista de Pakistán en la zona de Cachemira administrada por India.

Las encuestas indican una probable victoria para Modi, pero creen que no será ni fácil, ni inmediato. Podría necesitar apoyos y pactos, negociaciones a las que Modi no está acostumbrado.