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La lucha de la isla de Samso contra el cambio climático

La lucha de la isla de Samso contra el cambio climático
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'Acción Climática Ahora' es la demanda de unos jóvenes daneses. En vísperas de las elecciones europeas protestan en el centro de la Aarhus contra la lentitud de los políticos en la lucha contra el calentamiento global. Se trata de la segunda ciudad más grande de Dinamarca y los jóvenes manifestantes forman parte de un movimiento mundial llamado "Viernes para el futuro".

La aprendiz de chef Nina es una de las organizadoras de la marcha: "Está yendo mal. Los políticos y la sociedad mundial firmaron el acuerdo de París hace tres años pero no están a la altura de las circunstancias. No tienen planes para alcanzar las metas y por eso estamos aquí en las calles hoy".

El calentamiento global es una de las principales preocupaciones de los europeos y está en la campaña electoral europea. Una acción coordinada contra las emisiones de CO2 podría suponer un cambio, si se decide a tiempo. Los científicos sostienen que el uso de combustibles fósiles libera gases de efecto invernadero -como el CO2- que atrapan el calor y elevan las temperaturas globales, produciendo más inundaciones, sequías, olas de calor y aumento del nivel del mar. El movimiento de huelga estudiantil 'Viernes para el futuro' comenzó el verano pasado en Suecia, cuando Greta Thunberg, de 16 años de edad, comenzó a protestar frente al parlamento los días de clase. En tan sólo unas semanas, las protestas del viernes se intensificaron y se hicieron globales.

Un ferry parte desde Aarhus a Samso, una isla danesa que trabaja intensamente para hallar medios y formas de salvar el planeta tierra. Samso es un líder mundial en sostenibilidad, habiendo conseguido una independencia energética del 100% en menos de cinco años como resultado del compromiso de toda la comunidad con las renovables y la eficiencia. Una aventura que comenzó cuando el Gobierno organizó un concurso en el que las comunidades competían para crear el mejor plan para reducir las emisiones de CO2. El ferry es producto de esta prueba.

Interior de la sala de máquinas del transbordador ecológico hacia Samso

El 'Princesa Isabel' es el primer ferry doméstico impulsado por gas natural licuado. Sustituyendo el diesel por gas natural licuado, las emisiones de CO2 se reducen en un 15% y se evita la emisión de partículas de azufre. La localidad compró el 'Princesa Isabel' por 30 millones de euros. De ese total, 4,5 millones de euros fueron desembolsados para el sistema de propulsión.

Hay un debate sobre si el ferry debe funcionar con biogás producido localmente en Samso en lugar de con gas importado de Rotterdam. Este sería un paso adelante para deshacerse de las energías fósiles. En cuanto al futuro, también se están debatiendo otras tecnologías, como pilas con combustible de hidrógeno o incluso un ferry que funciona con baterías que podrían recargarse con los aerogeneradores de la isla.

En el puente del ferry ecológico

La isla, de 4000 habitantes, ha producido más energía renovable que procedente de combustibles fósiles durante la última década. El reto para el futuro: deshacerse completamente de los combustibles fósiles que aún se utilizan. Los 114 kilómetros cuadrados están expuestos a condiciones climáticas adversas. A través de un plan para promover las energías renovables y el ahorro de energía, Samso redujo su balance energético anual hasta el punto de que ahora produce mucha más energía que la que consume desde el continente: De importador de energía fósil, Samso se convirtió en un exportador de energía renovable.

Todo comienza en la escuela

Hoy es una de las primeras reuniones del reciente School Environment Council. en la que participan Jonathan de 16 años, junto con Maria de 15, Mikaela de 14 y Vilja de trece. Antes de los planes de la escuela para construir un aulario más respetuoso con el clima, el grupo hace una tormenta de ideas sobre los medios y formas globales y locales para reducir las emisiones de CO2. "Creo que deberíamos empezar con apagar las plantas que consiguen energía con petróleo y carbón, dejar de excavar en busca de petróleo en alta mar y deberíamos empezar utilizar más energía renovable como la solar y la eólica", explica Jonatha. Para Michaela, "no es necesario siempre hacer grandes cosas, las pequeñas también importan en la vida diaria, como clasificar la basura para reciclarla". María ha empezado a utilizar bolsas de tela porque "es bueno que no use tantas bolsas de plástico". Vilja opta por "poner nuestras ideas y proyectos en las plataformas de Internet, como YouTube, Instagram o Facebook, para que la gente sea más consciente de lo que somos". La escuela, además, solo compra alimentos cultivados localmente.

El ideólogo de la revolución energética de Samso

Samso se convirtió en una meca para los responsables de la toma de decisiones interesados en la transición energética. Cientos de líderes de la lucha contra el cambio climático llegan a la Academia de Energía de la isla cada año. El actor clave de la revolución energética aquí se llama Soren Hermansen, un antiguo agricultor de verduras convertido en un genio del medio ambiente. Es un 'influencer' que lucha contra el calentamiento global tanto a nivel local como global. Acaba de regresar de Australia y después partirá a la ciudad sudafricana de Johannesburgo. Su casa tiene cien paneles solares "así que es autosostenible" y la electricidad generada sirve también para cargar el coche eléctrico.

"Nos hemos convertido en este icono global del desarrollo sostenible, así que gente de todo el mundo viene aquí y se reúne. Tendremos al secretario del Primer Ministro de Indonesia aquí para hablar sobre el desarrollo de ese país hacia un estilo de vida más sostenible y sobre cómo hacer que toda Indonesia sea sostenible", explica Soren. Su casa, además, tienen un aislamiento con material reciclado: papel, lana de papel, papel granulado....Todo material reciclado. Considera que la posibilidad de ganar dinero hace que la gente se anime a elegir elecciones ecológicas y que opte por un modo de vida más sostenible. "Si esto es obvio para la gente, entonces el cambio llega mucho más rápido que si es sólo una regla o una especie de demanda de arriba hacia abajo", explica.

Soren, que dirige la Samso Energy Academy, apoyó a todo el mundo, rico o pobre, a conseguir un acceso fácil a la copropiedad de las infraestructuras renovables pidiendo a los bancos que concedieran préstamos, que se dieron a todos los que los pidieron, sin necesidad de garantía de crédito. Una vez que el viento o el sol habían pagado al banco, se entregaban los documentos de propiedad. "La energía eólica es parte de las soluciones. Cada vez hay más energía eólica en todo el mundo, pero con el tamaño y la escala cada vez mayores de las turbinas eólicas, hacen que haya una resistencia mayor, que la gente diga 'no'. Nuestra opinión es que compartimos la propiedad con la gente que vive en los alrededores de los aerogeneradores. Así que cuando lo miras, miras a tu propio aerogenerador y no a unos inversores extraterrestres y agresivos y miras a tu propia instalación, de repente se vuelve más bonita, se ve más bonita, suena más bonita y tiene un propósito porque eres parte de ella", asegura.

Cuando el viento alcanza los doce o catorce metros por segundo, el molino de Soren puede producir hasta 1000kw/h. él peinsa que la siguiente generación de aerogeneradores será más grande y por tanto, debe adaptar las infraestructuras para una mayor cantidad de energía. "Mi perspectiva es que esta isla esté cien por cien libre de fósiles. El transporte, los recursos, los bienes y todo lo demás se incluirán en la ecuación de cómo hacer una comunidad libre de fósiles", sostiene. Y de cara al futuro global es optimista: "Creo que la naturaleza nos ayudará y si el ingenio y la creatividad forman parte de la ecuación, creo que encontraremos soluciones".

Insiders visita un molino de viento en la isla danesa de Samso, propiedad de una cooperativa local de ciudadanos comunes

Generación de energía y eliminación de la huella de carbono

Jorgen Tranberg es uno de los primeros 'granjeros eólicos' de las islas. Desde hace 20 años cosecha sol y viento. Al reinvertir los beneficios en energías renovables, Jorgen se hizo rico: "Puse en total unos cuatro millones de euros en el aerogenerador de allí y en los paneles solares y también tenía medio aerogenerador en el mar y algunos paneles solares en Alemania, Bélgica e Italia. Recuperé mi dinero en siete años. además, no necesitamos comprar tanto petróleo de Oriente Medio y de Putin . Y también reducimos el CO2".

Fue Soren quien convenció a la comunidad agrícola local para que se uniera a la revolución energética "verde" de la isla. "Hay once aerogeneradores en la isla y dos de ellos son propiedad en acciones, así que creo que el diez por ciento de la población de Samso tiene una parte de un aerogenerador. Es muy difícil encontrar gente en Samso a la que no le gusten los aerogeneradores", explica.

Cuando Samso decidió reducir los combustibles fósiles y entrar en la lógica de las energías renovables, uno de los primeros pasos fue deshacerse de los generadores de calor que quemaban gasóleo sucio, habituales en edificios y hogares. Soren convenció a los isleños de cambiar todo el sistema y de optar por un sistema de calefacción urbana con paja. El CO2 emitido por la quema de la paja producida localmente es capturado de nuevo por los cultivos en crecimiento. Es un círculo de CO2 neutro.

Durante las épocas frías del año, Arne trabaja Kremmer llena el transportador con paja, comprobando el quemador y la temperatura: "Hay 300 casas conectadas a esta instalación. La mayoría son casas privadas, pero también hay hoteles y restaurantes. Es un sistema de calentamiento de agua con tuberías subterráneas, a través de las cuales enviamos agua a 80 grados a las casas donde la gente la utiliza para la ducha y la calefacción. Cuando vuelve a nosotros, está a 40 grados y la calentamos de nuevo".

El beneficio económico tras el cuidado del medio ambiente

Brian Kjaer es el cerebro de la isla de las redes eléctricas sostenibles. Con sus propias manos construyó este pequeño pero poderoso molino de viento. Siendo un hombre de hechos y cifras descubrió una ecuación interesante: 'volverse ecológico' equivale a 'ganar dinero'. Brian dirige un proyecto piloto europeo que será probado en el puerto de Samso. Durante el verano muchos cientos de yates anclan aquí, consumiendo enormes cantidades de electricidad. Los paneles fotovoltaicos combinados con innovadoras baterías se encargarán de satisfacer esta demanda estacional en las horas punta. Existe una intensa cooperación con otras islas europeas para desarrollar un catálogo de "mejores soluciones para la red eléctrica": Samso, Madeira y las Orcadas son precursoras de la revolución energética europea.

Cuando los barcos llegan al puerto, pueden conectarse en todo el puerto con las tomas de red. Hay un inversor que mide el consumo de energía en el puerto y hace que la batería salga a la red eléctrica para que el consumo provenga realmente de las baterías y no de la red.

Los potentes paquetes de unidades de baterías descentralizadas podrían resolver el problema actual de almacenamiento de energía solar y eólica. Hoy en día es un proyecto piloto que comenzará a funcionar este mes. Mañana, el concepto podría extenderse por Samso, por toda Dinamarca e incluso más allá. La batalla de Brian por las baterías podría revolucionar el sistema energético europeo. El mismo explica el funcionamiento: "Cuando hay viento, enviamos mucha energía a la red principal. Por eso se pueden utilizar baterías grandes para almacenar la energía. Y luego, cuando el viento se está calmando, se puede volver a enviar a la red, de modo que se tiene una especie neutralización de los picos de la producción. Cuando llegues a casa en tu coche eléctrico lo puedes enchufar o empezar a cocinar y la energía vendrá de la batería en lugar de proceder de la red eléctrica. Y si hay muchos hogares usando este sistema de baterías, hay una producción mucho más estable de energía en la isla, o tal vez, si se amplía, en todo el país".

Un modelo para un país

Siguiendo el ejemplo de Samso, Dinamarca anunció un ambicioso plan de acción. Pero mientras que la isla ya no libera dióxido de carbono, el país trata de conseguirlo para 2050. La venta de coches nuevos de gasolina y diesel podría desaparecer en 2030 y se busca una menor emisión de CO2 en hogares e industria. En otros países de la Unión Europea se preparan planes similares. Pero, ¿se aplicarán a tiempo?

Descendiente de reyes daneses de la Edad Media, Stefan Wolffbrandt también construyó su pequeño reino, el museo Samso Oldtimer. A la vez que explica a la generación más joven las características nocivas de los antiguos motores de combustión, sabe que esos coches son parte del pasado. Stefan fundó la asociación de conductores de coches eléctricos de Samso, presionando para lanzar una revolución del transporte en la isla. Pero los objetivos, denuncia, están lejos de cumplirse. "Ya deberíamos tener el 50% de vehículos eléctricos en Samso. Pero no es así y es una catástrofe. Queremos ser los primeros además en tener coches autónomos aquí en Samso, que sea como una zona de pruebas, para que podamos mostrar al mundo que este es el futuro. Y para el 2030 queremos deshacernos de todos los coches diesel y de gasolina que tenemos aquí".

Antes de abandonar la isla, los alumnos de Samso ofrecen otra lección, Grupos pequeños, edades mixtas en la misma clase, apoyo individualizado por parte de profesores altamente cualificados. Esa es la forma de criar a los niños en la Samso Free School El futuro edificio de la escuela producirá su propia energía mediante paneles solares y otros medios y será autosuficiente en términos de consumo de electricidad.

La Comisión Europea pide una Europa sin huella de carbono para 2050 y la Eurocámara respaldó por abrumadora mayoría ese objetivo. Pero es una resolución no vinculante y las decisiones de los jefes de gobierno, divididos entre el oeste y el este. retrasa la llegada de un calendario obligatorio.

Las próximas elecciones europeas de mayo serán decisivas para conducir al continente hacia un camino seguro y respetuoso con el clima o para dirigirlo hacia los terribles consecuencias del calentamiento global.