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López Obrador a Trump: "Las medidas coercitivas no conducen a nada"

López Obrador a Trump: "Las medidas coercitivas no conducen a nada"
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Donald Trump sigue insistiendo en imponer aranceles punitivos a las importaciones mexicanas para así castigar al país por la entrada irregular de personas migrantes. Una decisión que no solo preocupa al Gobierno mexicano sino también a los grupos lobistas empresariales estadounidenses que temen que la disputa acabe convirtiéndose en un arma de doble filo y afecte a la propia economía estadounidense. Para la Casa Blanca, México sigue sin dar respuestas ante el tema de la inmigración.

"Llevamos meses avísandoles con antelación. Les hemos pedido en repetidas ocasiones que hagan más. No olvídemos que la persona promedio que cruza la frontera con México tarda 21 días en llegar a la frontera con Estados Unidos. Eso le da tres semanas para separarse, en particular de esos grupos tan grandes", señala Sarah Sanders, Secretaria de Prensa de la Casa Blanca.

En son de paz

En una carta oficial, el mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador pide dialogar con Donald Trump y le recuerda que "los seres humanos no abandonan los pueblos por gusto sino por necesidad".

"Vamos a actuar con prudencia y con respeto. A las autoridades de Estados Unidos (les digo que) no conduce a nada bueno el uso de medidas coercitivas", afirmaba el Presidente de México.

Una medida que puede ser un arma de doble filo

El plan, que pretende ponerse en marcha a partir del 10 de junio, y que se aplicaría de forma indiscrimanda a todo tipo de bienes empezaría gravando un 5% hasta alcanzar el 25% el próximo otoño. La iniciativa, quea priori pretende acabar con la inmigración irregular, distorsionaría las relaciones comerciales entre ambos países y provocaría la caída del valor del peso mexicano. Según los expertos, la medida es un arma de doble filo ya que podría afectar también a las empresas de EEUU: parte de la fabricación de muchos productos estadounidenses se realiza en México.