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Más de 200 inmigrantes relatan la grave explotación laboral sufrida en países de la UE

Más de 200 inmigrantes relatan la grave explotación laboral sufrida en países de la UE
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Una mujer procedente del Norte de África asegura que su empleador francés la quemó hasta dejarle cicatrices. Un hombre de origen subsahariano, empleado en el sector de la construcción en Portugal, afirma que su jefe no solo le golpeaba, sino que le encerraba para que no pudiera salir. Una trabajadora doméstica del Sureste Asiático en Reino Unido dice que la privaban de sueño hasta que sentía dolor físico.

Estos son algunos de los testimonios de inmigrantes sobre explotación laboral de los 237 recogidos en un nuevo informe, publicado este martes por la Agencia de Derechos Fundamentales (FRA) de la Unión Europea (UE), con sede en Viena.

Él [el empleador] no quería que hablara con nadie. No quería que me comunicara con sus amigos o clientes para que yo no hiciera amigos. Si hubiera tenido un amigo, habría hablado con él y le habría dicho la verdad [sobre la explotación].
Hombre del norte de África
Trabajador del sector de la hostelería en Polonia, inmigrante en situación irregular

Los diferentes relatos dibujan una situación de abusos, violencia, impunidad y aislamiento que, según Alice Hamilton y Ludovica Banfi, investigadoras de la FRA, se repite en todos los países de la Unión Europea.

"Nos centramos, por un tema de recursos, en 8 países, entre los que se encuentran algunos de los países más grandes de la UE, porque la gente inmigra normalmente a esos países por temas de trabajo", explica Hamilton a Euronews. "Pero estamos hablando de 40 nacionalidades distintas de trabajadores explotados, lo que hace de esto no solo una historia de la UE, sino global".

Se enfadó, así que intenté irme. Me siguió hasta el estudio y quiso pegarme y me amenazó, diciendo que él fue quien me trajo a Francia, que podía llevarme de vuelta a Marruecos en cualquier momento y que podía hacerme daño.
Mujer entrevistada del norte de África
Trabajadora doméstica en Francia, con visado turístico
No me golpearon con las manos, pero la violencia fue una falta de sueño, peor que si me hubieran golpeado, [...] ese dolor [desaparecería]. Pero cada día falta de sueño, falta de comida y más trabajo. Es más que violencia, es peor.
Mujer del Sureste Asiático
Trabajadora doméstica en Reino Unido, inmigrante en situación regular

Los investigadores contactaron con los inmigrantes a través de organizaciones de apoyo a víctimas de la explotación laboral y en algunas ocasiones por medio de organizaciones sindicales. Las entrevistas fueron cara a cara en la lengua escogida por los entrevistados.

Banfi señala que se pueden apreciar sectores dónde es más frecuente encontrar casos de explotación laboral como la agricultura, la construcción, los servicios domésticos y la hostelería.

Las víctimas son inmigrantes tanto en situación regular como irregular, aunque la investigadora señala que el hecho de no contar con un permiso legal de residencia aumenta el riesgo.

¿Cómo puedo ir a la policía? Me pueden preguntar: "¿Dónde vives?" - y no tengo ningún documento que confirme mi residencia. "¿Dónde trabajas?" - y no tengo ningún contrato de trabajo. Tenía miedo de que me encontraran culpable en este caso, de que me deportaran incluso a Bielorrusia. Si esto ocurre, me prohíben entrar en Polonia durante al menos tres años.
Temporero en Europa del Este en Polonia

Hamilton dice que lo importante del estudio es aprender de lo que fue bien o mal para algunos de ellos: ¿Les ayudó la policía? ¿Llevaron a juicio a sus empleadores?

Alrededor de la mitad de los entrevistados en el momento de hablar con la FRA todavía no había sido informada sobre los derechos de los trabajadores, y cerca de una décima parte de ellos aún se encontraba en situación de explotación laboral.

Para Hamilton, hay mucho que hacer tanto a nivel europeo como nacional, pero la clave es revelar este "fenómeno oculto" para que resulte en inspecciones e investigaciones en las que las víctimas tengan la oportunidad de hacer públicas sus historias.