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Portugal: el reto de olvidar el fantasma de la crisis

Portugal: el reto de olvidar el fantasma de la crisis
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El camino ha sido largo, pero lo peor parece haber pasado. La reciente crisis en Portugal ha dejado algunas cicatrices. Por ejemplo, el 62% del ferrocarril nacional se encuentra en "mal estado" o "requiere atención", según el último informe de la institución que lo gestiona, Infraestruturas de Portugal", aunque las autoridades garanticen las condiciones de seguridad.

¿La crisis económica ha terminado?

Los datos económicos muestran que Portugal se ha recuperado. Una impresión positiva, pero algunos portugueses se preguntan aún si la crisis ha acabado puesto que dicen "no lo parece".

"Cuando teníamos el Escudo vivíamos mejor. Desde que llegó el euro, cobramos pero no se nota. Cada vez esta todo más caro. Fue un error", destaca una usuaria del tren. "Ahora hay más tranquilidad. Creo que estamos en un momento mejor", apunta oro usuario."Bueno... relativamente mejor, ha supuesto esfuerzo. Pero creo que aún queda un largo camino por recorrer", señala otra.

Tras la solicitud de ayuda financiera del socialista José Sócrates en 2011, el socialdemócrata Pedro Passos Coelho le sucedió y aplicó fuertes recortes. En 2015, Coelho GANÓ de nuevo, pero los opositores al acuerdo presupuestario europeo, los comunistas y el Bloque de Izquierda ayudaron a los socialistas a tomar el poder con una alianza legislativa. El Primer Ministro António Costa mantuvo la austeridad pero restableció los salarios de los funcionarios públicos, gracias a un ciclo económico positivo.

"Me parece particularmente importante el hecho de que el gobierno haya sugerido inicialmente que lucharía contra el acuerdo presupuestario, pero seis meses más tarde, aún en 2016, volviera a decir que cumpliría todos los objetivos presupuestarios", destaca el profesor de la Universidad Católica de Portugal, Joao Borges Assuçao. "Lo que es nuevo, es que la gran preocupación con los activos inmobiliarios, que había y que bloqueó la llegada de inversiones a Portugal, se disipó cuando escucharon que Portugal seguiría persiguiendo los objetivos presupuestarios, lo que facilitó la entrada de capital", añade el profesor

Evolución del desempleo en Portugal

Impulsado principalmente por el turismo, las exportaciones y la inversión inmobiliaria, el país volvió a crecer... con su punto álgido en 2017. Este año el Banco de Portugal prevé un crecimiento en torno al 1,7%, lo que supone una desaceleración. El desempleo cayó del 16% en 2013 al 7% el año pasado. En casi una década, casi el 10 por ciento del déficit presupuestario ha desaparecido. El objetivo de déficit para este año es del 0,2% del PIB. Sin embargo, la deuda pública es una de las más altas de la UE, sólo superada por Grecia e Italia. Las cuentas parecen estar bajo control, pero el cinturón sigue apretado, los impuestos son de los más altos de la historia y la inversión pública es baja.

¿Portugal estará preparada para un nuevo impacto?

Tiago Caiado Guerreiro, experto fiscal portugués, se muestra escéptico sobre el futuro... si la tendencia de desaceleración económica continúa: "No hay inversión pública, que esté impulsando la economía. No hay inversión en otras áreas. Si cambia el ciclo económico -ya que hay un gasto público enorme- que ha ganado aún más "peso", y se produce una recesión... Como no existe la posibilidad de aumentar más los impuestos, nos encontraremos en una situación de extrema fragilidad".

Casi el 10% del déficit presupuestario ha desaparecido

El domingo, los portugueses eligen el gobierno de un país que esta empezando a salir de la tormenta aunque aún navegue por aguas turbulentas. Portugal ha perdido años preciosos de crecimiento económico potencial, pero ha vuelto a la normalidad. En cualquier caso el tren de la convergencia económica está lejos. Con una crisis económica en el horizonte, la cuestión es saber si el país está preparado para el golpe.