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Muere a los 101 años la mujer afroamericana que hizo posible la llegada del hombre a la luna

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Muere a los 101 años la mujer afroamericana que hizo posible la llegada del hombre a la luna
Derechos de autor  Evan Vucci   -   Evan Vucci
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Muere la mujer que hizo posible la llegada del hombre a la luna. La matemática afroamericana Katherine Johnson se unió al programa espacial de la actual NASA en 1953 y fue la principal responsable de supervisar con sus cálculos el el vuelo de Alan Shepard, el primer americano en ir al espacio.

En ese momento, la segregación racial seguía vigente en Estados Unidos, y Johnson trabajaba como "computadora de color" con docenas de otros matemáticos negros, separados de sus colegas blancos.

Durante su carrera de tres décadas en la agencia espacial, Johnson desarrolló ecuaciones cruciales que permitieron a los Estados Unidos enviar astronautas a la órbita y a la luna, fórmulas que todavía se utilizan en la ciencia aeroespacial contemporánea.

Chris Pizzello/Invision/APChris Pizzello

Gran figura entre los negros americanos, su carrera inspiró la película "Figuras ocultas", que relataba la contribución a menudo ignorada de las mujeres negras en la conquista del espacio. Hasta entonces, su labor en la NASA había sido durante años desconocida para el gran público.

La científica recibió en 2015 del Presidente Barack Obama la Medalla Presidencial de la Libertad, uno de los más altos honores civiles de Estados Unidos.

Ha fallecido a los 101 años.

"Nuestra familia de la NASA está triste al enterarse de la noticia de que Katherine Johnson falleció esta mañana a los 101 años. Era una heroína estadounidense y su legado pionero nunca se olvidará", escribió en su cuenta de Twitter el administrador de la agencia aeroespacial, Jim Bridesnstine.

Johnson superó muchas barreras antes de culminar una carrera brillante

Nacida en 1918 en White Sulphur Springs, un pueblo del estado de West Virginia que en aquel entonces no superaba el millar de habitantes, su brillantez y pericia con los números la llevaron a ser aceptada en la escuela preparatoria del West Virgina State College, donde más tarde acabó siendo estudiante universitaria y donde en 1937 se doctoró con los honores más altos en Matemáticas.

Ya en 1939, y después de ejercer de profesora en diversas escuelas públicas para negros, se convirtió en una de los tres primeros estudiantes afroamericanos en formar parte del alumnado de la Universidad de West Virginia, la más prestigiosa del estado.

Años más tarde, se convirtió en una de las mujeres negras que formaban un equipo en el Centro de Investigación Langley para calcular la trayectoria de los primeros lanzamientos espaciales, unas operaciones que hoy hacen los computadores.

Fueron sus cálculos los que ayudaron a que la misión Apolo XI llegara a buen puerto y a que Neil Armstrong pisara la Luna (1969), pero también los que fijaron la trayectoria del primer viaje al espacio de un estadounidense, Alan Shepard (1961).

Cuando la Nasa empezó a usar computadores para la misión en que John Gleen orbitó la Tierra por primera vez (1962), le pidieron a Johnson verificar los cálculos de la máquina.