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Miembros de la Asociación Alemana de Salvavidas patrullan a bordo de un barco por las calles inundadas de Deggendorf, Baviera, 5 de junio de 2013
Miembros de la Asociación Alemana de Salvavidas patrullan a bordo de un barco por las calles inundadas de Deggendorf, Baviera, 5 de junio de 2013   -   Derechos de autor  Photo: KARL-JOSEF HILDENBRAND / DPA / AFP

El cambio climático te puede dejar sin casa, también en una de las regiones más ricas de Europa

"Ketchup".

Este es el único alimento que Karl Bretzendorfer recuerda haber llevado al ático donde pasó 13 días atrapado junto con su esposa Irina, mientras las aguas subían a su alrededor en lo que la canciller Angela Merkel denominó "la inundación del siglo" en el estado de Baviera, al sudeste de Alemania.

Karl, de 73 años, y su esposa se negaron a ser evacuados de su casa porque les dijeron que no podrían llevarse sus cuatro gatos. Habían vivido muchas inundaciones y pensaron que ésta no sería diferente. Pero cuando el agua alcanzó sus rodillas, entraron en pánico. Fue entonces cuando huyeron al ático.

"Por suerte, teníamos agua potable almacenada arriba", añade. También se llevaron salchichas, pan, y papel higiénico. Pasaron casi dos semanas allí sin electricidad, jugando a las cartas y escuchando la radio. Hoy, Karl se ríe mientras cuenta la historia, pero la casa de la pareja, en la que invirtieron cada céntimo que tenían, quedó en ruinas, la planta baja completamente sumergida.

Sólo pudieron reconstruirla gracias al apoyo financiero del gobierno regional de Baviera, el segundo estado más rico de Alemania por su PIB. Pero esos fondos ya no están disponibles si el río se desborda de nuevo.

Timm Schamberger
Karl e Irina Bretzendorfer en su ático, donde pasaron 13 días durante la inundación de 2013.Timm Schamberger

La inundación del siglo

En junio de 2013, después de cuatro días de fuertes lluvias, el Elba y el Danubio se desbordaron. El mes anterior había sido el segundo mayo más húmedo hasta entonces registrado en Alemania.

Suiza, Austria, la República Checa, Eslovaquia, Polonia, Hungría, Croacia y Serbia se vieron afectadas por inundaciones extremas y miles de personas en toda Europa central fueron evacuadas.

Christof Stache / AFP
Un residente del pueblo bávaro inundado de Fischerdorf, cerca de Deggendorf, el 5 de junio de 2013.Christof Stache / AFP

La mitad de los 16 estados de Alemania sufrieron inundaciones - 21 personas murieron y las pérdidas ascendieron a 11.600 millones de euros. En Baviera, el estado más grande del país, el agua causó daños por valor de 1.300 millones de euros.

Una larga historia de inundaciones

"La región al norte de los Alpes es muy susceptible a las inundaciones, porque las masas de aire se quedan atascadas allí", explica Günter Blöschl, profesor de Hidrología y Recursos Hídricos de la Universidad Técnica de Viena. Algunas ciudades de Baviera "están construidas históricamente de tal manera que ahora es muy difícil tomar precauciones contra las inundaciones", añade.

Es el caso de Passau, orgullosamente conocida como la ciudad de los tres ríos -el Danubio, el Inn y el Ilz convergen en su territorio- pero menos honrada de servir de estación de drenaje para la mayor parte del sur de Alemania.

"Estaba claro desde el principio que no todas las partes de la ciudad pueden ser protegidas de las inundaciones", dice Jürgen Dupper, alcalde de la ciudad.

Christof Stache/AFP
Tres mujeres observan desde detrás de los sacos de arena cómo el agua fluye por una calle de Passau el 3 de junio de 2013.Christof Stache/AFP

Karl vivió su primera inundación de niño en 1954. Con el paso de los años, las aguas subieron una y otra vez. Su pueblo, Fischerdorf, es un distrito de Deggendorf, construido en una llanura donde se unen los ríos Danubio e Isaar.

"El nombre Fischerdorf se traduce literalmente como 'pueblo de los pescadores'", dice Georg Kestel, jefe de la ONG medioambiental BUND Naturschutz. "La gente de aquí solía saber dónde construir, y si construían en una zona húmeda les valía una inundación para aprender y reconstruir en otro lugar".

Así que Karl no se preocupó cuando, en 2013, escuchó que el Isaar se estaba desbordando de nuevo. El agua nunca antes se había elevado por encima del nivel de las rodillas y el daño siempre había sido limitado. Pero esta vez, el agua comenzó a salir desde las alcantarillas de la calle.

La presa de Fischerdorf se rompió y el nivel del agua finalmente alcanzó los 8 metros, sumergiendo a todo el pueblo. Desde lo alto de la ventana de su ático, donde Karl e Irina permanecían refugiados con sus gatos, podían observar cómo el agua rodeaba toda su casa.

Daños y seguros

"Los efectos de la inundación de 2013 fueron dramáticos", dice Jürgen Dupper, alcalde de Passau. "Sufrimos un apagón y una escasez de agua potable, lo que llevó la gestión de la catástrofe a sus límites." Estima que los daños causados ascienden a 250 millones de euros sólo en Passau.

En Fischerdorf, unas 600 casas tuvieron que ser reconstruidas y más de 200 fueron demolidas. Los daños no fueron causados sólo por la inundación - el agua se contaminó por el aceite de la calefacción, un producto del petróleo líquido que se filtró desde los tanques dañados.

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Una vista aérea muestra una granja inundada por el río Danubio en Deggendorf, al sur de Alemania, el 6 de junio de 2013.Christof Stache / AFP

"Nos despertábamos por la noche preguntándonos, ¿a dónde iremos si hay petróleo en casa?", Iris Hirshauer recuerda.

Cuando ocurrieron las inundaciones en 2013, ella estaba viviendo con su familia en Niederalteich, un pueblo a orillas del Danubio, 11 kilómetros al sur de Fischerdorf. Pensaron que solo tendrían que pasar una noche fuera, pero terminaron siendo dos meses, durante los cuales la pregunta de si sobrevivirían financieramente a la inundación los mantuvo despiertos, noche tras noche. La familia no tenía seguro de hogar.

No eran los únicos - en Baviera, sólo el 21% de las personas tenían sus casas aseguradas en 2013. El seguro de hogar no es obligatorio cuando se compra o se alquila una casa en Alemania. Iris dice que las cuotas del seguro eran simplemente inasequibles en su zona, ya que las inundaciones eran demasiado frecuentes allí.

Sin embargo, el gobierno bávaro acudió en su ayuda, financiando el 80% de la reconstrucción a los propietarios no asegurados. Irónicamente, para los que sí tenían seguro, la espera fue más larga y obstaculizada por la burocracia.

Ewald Bayer, que viajó a Fischerdorf como voluntario después de la inundación para ayudar a los propietarios afectados a limpiar y luego a reconstruir, llegó a conocer bien la comunidad.

Dijo que surgieron divisiones entre los que recibieron ayuda estatal para reconstruir y los que sólo obtuvieron dinero para la renovación: "La gente que reconstruyó recibió grandes sumas de dinero. Dicen que el 120% en lugar del 80% prometido”.

"La gente que renovó sus antiguas casas en lugar de eso, en realidad sólo recibió dinero para la renovación. Hubo peleas reales en Fischerdorf por la situación del dinero. No queda ninguna comunidad aquí, sólo celos”.

No más ayuda estatal

En marzo de 2017, el Consejo de Ministros -compuesto por los jefes de gobierno de cada estado alemán- votó para emitir una recomendación para poner fin al apoyo financiero a las víctimas de desastres naturales que no hubieran contratado previamente un seguro de hogar, cuando fuera posible hacerlo. Baviera eligió adoptar esta política y entró en vigor el 1 de julio de 2019.

El Ministerio de Finanzas bávaro dijo a Euronews que, a pesar de que estas directrices se adoptaron, se aplicarían de acuerdo con las circunstancias económicas individuales y todavía se podrían hacer excepciones. Karl espera que, si una inundación vuelve a ocurrir en el futuro, ser él una de ellas. El solo hecho de pensar los obstáculos burocráticos que tendrá que sortear para demostrar que no puede permitirse pagar un seguro es desalentador. Además, nada le promete que al final reciba la ayuda.

Dice que, en su caso, tendría que pagar 1.000 euros anuales por el seguro, cifra diez veces superior al precio medio de los seguros de hogar en Alemania, según la Asociación General de la Industria Alemana de Seguros (GDV).

Karl vive sólo de su pensión, un ingreso mensual de 850 euros. "Tengo otros gastos," dice. "Soy un pobre pensionista".

Marta Rodríguez Martínez
Ewald Bayer y Karl Bretzendorfer muestran el nivel que alcanzó el agua en 2015.Marta Rodríguez Martínez

Un seguro inasequible

Christian Weishuber de Allianz, la mayor compañía de seguros del mundo, dijo que la cifra que cita Karl es "muy elevada" pero que, en términos del mercado de seguros, no era sorprendente, dado que vive en una zona de alto riesgo.

El monje Vinzenz Proß es el tesorero de un monasterio en Niederalteich. Después de las inundaciones de 2013, llamó a un agente de seguros para obtener un presupuesto.

"Pasó un día aquí, evaluando y valorando", dice Vinzenz. "Después de un mes su propuesta finalmente llegó y pensé, vale, eso no nos lo podemos permitir nosotros ahora mismo". El monasterio, que también es una escuela, sigue reconstruyéndose después de los daños de la inundación de 2013.

Dupper dijo que preguntó a las compañías de seguros cuál sería la tarifa anual de una casa en el casco antiguo de Passau. "Dijeron que 30.000 euros. Esa suma hace que te des cuenta de que es más fácil ahorrar algo de dinero para los eventuales daños de la inundación".

Cree que la estructura del casco antiguo y el centro de Passau quedarían completamente destruidos si se produce una nueva inundación, esta vez sin que los ciudadanos puedan recurrir a la ayuda estatal.

Armin Weigel / DPA/ AFP
Una mujer apila escombros en una calle que fue golpeada por las inundaciones del río Danubio en Fischerdorf cerca de Deggendorf, al sur de Alemania, el 10 de junio de 2013.Armin Weigel / DPA/ AFPARMIN WEIGEL

El cambio climático al acecho

"Como resultado del cambio climático, debemos prepararnos para el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos y los desastres naturales". Estas son las palabras de una campaña del gobierno para animar a los bávaros a contratar un seguro de hogar privado.

Pero cuando se trata de aquellos que no pueden permitírselo, o lo han intentado y fracasado debido a que viven en una zona de alto riesgo, el diputado bávaro de los Verdes Jürgen Mistol dice que no conoce ningún programa de ayuda estatal disponible. "Creo que es necesario apoyar a aquellos que han intentado sin éxito obtener cobertura de seguro para daños por tormentas extremas", dice.

Según datos de Allianz, el número de hogares asegurados en Baviera ha aumentado hasta el 41% desde las inundaciones de 2013, pero eso todavía deja a más de la mitad de los residentes frente a un futuro en el que la única certeza es que habrá más inundaciones.

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Soldados navegan por las calles inundadas de la antigua ciudad de Passau, en el sur de Alemania, el 4 de junio de 2013.ANDREAS GEBERT / DPA / AFP

Un estudio de 2019 dirigido por el profesor Günter Blöschl constató que el aumento de las precipitaciones de otoño e invierno ha dado lugar a un aumento de alrededor del 11% por decenio de las inundaciones en Europa noroccidental. Una atmósfera más cálida, causada por el cambio climático, contiene más humedad, lo que conduce a un aumento de las lluvias.

Irónicamente, el cambio climático también está causando una reducción de las inundaciones en otras partes de Europa - una disminución del 23 por ciento por década en el sur de Europa, dice el estudio. "Esto está relacionado con los ciclones que se desplazan sobre el Atlántico desde América del Norte hasta Europa y que ahora llegan a la parte norte", explica Blöschl.

Migrantes climáticos en el corazón de Europa

"Creemos que la naturaleza tomará lo que quiera. Tal vez no suceda exactamente de la misma manera en Niederalteich la próxima vez, pero sucederá de nuevo", dice Iris.

Recuerda la inundación como una experiencia altamente traumática, desde la evacuación hasta la larga espera para volver a casa.

Mientras estábamos siendo evacuados en 2013, no dejaba de pensar: Oh dios, mi marido está reconstruyendo la presa, mi hijo está durmiendo a mi lado y la casa ya no está. No nos quedará nada ¿Cómo vamos a seguir?
Iris Hirshauer
Residente desplazada (Niederalteich, Alemania)

Hoy la familia vive en Hengersberg, un pueblo a sólo 4 km de su antigua casa, pero fuera de la zona de alto riesgo de inundación. El seguro es mucho más barato allí, dice Iris. "Queremos dejarle algo a nuestro hijo, y esta casa está asegurada", añade.

Christof Stache / AFP
Los residentes miran una calle inundada por el río Danubio en Passau, al sur de Alemania, el 5 de junio de 2013.Christof Stache / AFPCHRISTOF STACHE

Ewald Bayer, que se ofreció como voluntaria después de las inundaciones de 2013, piensa que la gran mayoría de los habitantes se quedaron porque estaban "bien atendidos", es decir, por el Estado. "Creo que si la gente no hubiera recibido esos fondos del 80 por ciento del Estado, todos se habrían marchado de Fischerdorf", añade.

Migrantes climáticos en el corazón de Europa, en una de las zonas más ricas de Alemania. ¿Quién lo hubiera pensado?
Ewald Bayer

El monje Vincenz se ha preguntado muchas veces qué haría en caso de una nueva inundación. Después de la última, no fue capaz de comer durante meses y tuvo pesadillas recurrentes. "¿Me quedaría o entraría en pánico y me iría? No sé la respuesta", confiesa.

Para Karl, no hay duda. Nunca va a irse de su pueblo, eso lo tiene muy claro. La próxima vez que haya una inundación, dice que él y su esposas huirán con sus gatos, pero sólo hasta que las aguas vuelvan a su cauce. Entonces, volverán.

Sin embargo, si su casa vuelve a dañarse como en 2013, esta vez no tendrá las fuerzas para reconstruirla. No ve solución, por lo que prefiere no pensar en ello.

"Tengo 73 años", dice. "¿Qué quieres que haga?"

Europe's Climate Migrants es una investigación desarrollada con el apoyo de:

Editor de vídeo • Thomas Duthois

Fuentes adicionales • Lindsey Johnstone