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¿Qué pasa con los bebés de gestación subrogada durante el cierre de fronteras por el coronavirus?

¿Qué pasa con los bebés de gestación subrogada durante el cierre de fronteras por el coronavirus?
Derechos de autor  Imagen cedida por BioTexCom.
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Cuando Marta nació la semana pasada en Kiev las fronteras de España y de Ucrania ya estaban cerradas por la emergencia sanitaria mundial del coronavirus, pero su padre consiguió no perderse ese momento al viajar 24 horas justo antes de que esto ocurriera.

Fue un viaje de urgencia, explica la madre de Marta, la española María Falagan, quien se tuvo que quedar en España y no sabe cuando la podrá ver en persona.

Una realidad paralela está viviendo la pareja británica Nadene y Sam Ghouri. Mientras que ella se ha quedado atrapada con el pequeño Gilbert en Kiev, él solo lo puede ver por videollamada desde Reino Unido.

Pero la situación podría ser aún más complicada. Muchas parejas que se encontraban a punto de ser padres por gestación subrogada en Ucrania no han conseguido cruzar la frontera a tiempo.

Para estos bebés, la clínica ucraniana de gestación subrogada BioTexCom ha decidido situar una cámara sobre un trípode que enfoque cada cuna para que los padres puedan verlos por videollamada en cualquier momento del día. "Se les envía un enlace, nombre de usuario y contraseña, después de lo cual pueden mirar a su hijo en cualquier momento", explica a Euronews Albert Tochilovsky, propietario de la clínica.

"Tenemos tres casas de bebés especialmente equipadas para niños," explica Tochilovsky. "Los niños son atendidos 24/7 por niñeras capacitadas con educación médica, un pediatra, comida y alojamiento, todos los productos de higiene y apoyo completo están incluidos".

Esta clínica ha publicitado una reducción del 50% en el precio de manutención de cada bebé durante la pandemia: de 50 a 25 euros al día.

Imagen cedida por BioTexCom.

¿Y qué ocurre con las madres ucranianas gestantes?

Las comunicaciones con las madres gestantes actualmente embarazadas se han vuelto online, tanto con la clínica como con los padres, quienes mandan preguntas a las ucranianas través de traductores.

"Antes venían directamente a nuestra clínica para ser examinadas. Ahora nuestros gerentes trabajan más en línea, no hablan directamente con las madres, no permiten el contacto directo (físico)", explica Tochilovsky. "Todas las ecografías se realizan localmente (en las regiones donde viven las madres) debido a la cuarentena".

El momento crítico es el parto. "Si es imposible llegar a Kiev para dar a luz, dará a luz en su lugar de residencia", dice el propietario de BioTexCom. "Si da a luz allí, tenemos un equipo de respuesta que cubre todas las regiones y el respectivo equipo la acompañará en este caso".

Imagen cedida por BioTexCom.

¿Tienen nuevos clientes?

BioTexCom no ha dejado de firmar contratos durante la pandemia y la demanda continúa siendo alta.

"Debido al tiempo de espera por el gran número de parejas que esperan iniciar el programa, decidimos firmar los contratos en línea - para ello hay que proporcionar todo el paquete de documentos necesarios para el lanzamiento del programa y también hay que hacer un pago por adelantado del 5% del coste total del contrato", dice Tochilovsky. "Después de esto, la pareja entra en la cola y comienza a participar en el programa".

Esta clínica ucraniana ha decidido establecer un protocolo de emergencia hasta el próximo mes de agosto, aumentando su capacidad para poder albergar de bebés al doble, explica.

"Estamos dispuestos a proporcionar 50 plazas de cuidados intensivos incluso para los ciudadanos que no participan en el programa", añade Tochilovsky. "Tenemos dos ventiladores mecánicos".

Ucrania es considerada la capital europea de la gestación subrogada y atrae a parejas de todo el continente en cuyos países esta práctica no está regulada.

Con una de las leyes más laxas de Europa en gestación subrogada, este país permite a parejas, incluso extranjeras, pagar por una madre de alquiler con la única condición de que sean heterosexuales.