Última hora
This content is not available in your region

Científicos hallan un microbio que evita que los mosquitos transmitan el parásito de la malaria

Científicos hallan un microbio que evita que los mosquitos transmitan el parásito de la malaria
Derechos de autor  Jacquelyn Martin/AP2009
Tamaño de texto Aa Aa

Un grupo de científicos de Reino Unido y Kenia ha descubierto que un microbio simbiótico que se encuentra de forma natural en uno de los vectores más importantes de la malaria en África subsahariana puede evitar que los mosquitos transmitan el parásito de la infección.

El estudio publicado este lunes por la revista Nature se trata de "un primer paso, pero muy crítico, hacia una nueva forma de controlar la malaria", dijo a Euronews Jeremy K. Herren, uno de los autores e investigador del Centro Internacional de Fisiología y Ecología de Insectos.

¿Qué es este microbio simbiótico?

Se trata de un microsporidio o pariente lejano de los hongos que habita en otro organismo, explica Herren. "Muchos de ellos causan enfermedades en los insectos, pero éste ha optado por no causar un daño evidente a su mosquito huésped".

Cuando estos parásitos se asocian de forma estable con sus huéspedes tienden a mejorar su propia supervivencia al ayudar a sus huéspedes a sobrevivir.

Este microbio en concreto "se transmite a través de generaciones de mosquitos, lo que probablemente explica por qué ha optado por 'ayudar' en lugar de 'dañar' a su mosquito huésped", añade Herren.

¿Cómo de importante es este descubrimiento?

Herren dice que han demostrado que el microbio puede hacer a los mosquitos "resistentes a la malaria" y que el efecto con el que bloquea la transmisión de la infección es "extremadamente fuerte".

"El segundo paso es aumentar los niveles del microbio en los mosquitos, lo cual será la parte difícil pero es muy alentador ver lo infeccioso que es este microbio", añade. "Su capacidad para propagarse de un mosquito madre a su descendencia es una característica increíblemente poderosa".

Herren dice que están estudiando otras formas en que podría propagarse a través de la población de mosquitos, como por ejemplo, liberar esporas del microbio.

¿Cuándo y cómo puede aplicarse para detener la propagación de la malaria?

"Usar un organismo vivo como prevención/tratamiento no es nuevo, pero requiere que se respondan muchas preguntas primero", dice Morgan Gaïa, investigador postdoctoral del CEA - Genoscope. "¿Hay otro huésped potencial para el parásito que podría propagarlo fuera de control? ¿Cuál es el mecanismo de control de la malaria a través de esta infección parasitaria, y sería posible y/o más seguro imitarlo en lugar de usar el parásito entero? ¿Cómo se pueden diseminar los parásitos? ¿La infección con este parásito tiene otros efectos que podrían ser negativos? ¿Son todos los mosquitos portadores de Plasmodium sensibles a este parásito, y la infección se mantendrá con el tiempo?"

"Puede que ya hayan respondido a algunas, pero no es una decisión trivial, y es probable que lleve algún tiempo", añade. "Sin embargo, parece un inicio muy prometedor".

El grupo de científicos está actualmente estudiando la epidemiología del microbio en las poblaciones de mosquitos en cautiverio. Se trata de una segunda fase de la investigación que estará en curso hasta finales de 2021.

"Esto nos permitirá entender las rutas y tasas de propagación, en cuyo momento podríamos diseñar una estrategia para su despliegue", señala Herren. "Lo que es muy alentador es que se trata de un microbio natural que ya está presente en algunas poblaciones de mosquitos en África y, por lo tanto, existe un riesgo mucho menor asociado a su difusión en comparación con la introducción de un agente extraño".

"Creo que a la luz de esto, si se propaga bien, podríamos tener algo útil en un plazo relativamente corto", concluye el investigador.

Un hallazgo crítico para África

En 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que hubo 228 millones de casos de malaria en todo el mundo y 405.000 muertes. Para ponerlo en contexto, desde que se inició el brote del COVID-19 hace más de cinco meses, se estima que ha habido más de 3 millones de casos en todo el mundo y 250.000 muertes.

Pero la incidencia de la malaria es desproporcionada. En 2018, África albergó el 93% de los casos de malaria y el 94% de las muertes por malaria.

"La presión de la enfermedad de la malaria sigue siendo un importante impedimento para el desarrollo económico de muchas regiones del África subsahariana", señala el estudio que justifica la importancia de nuevas estrategias para frenar el avance de la enfermedad.

"Las campañas de distribución de mosquiteros tratados con insecticidas en gran escala durante los 15 años anteriores han reducido los casos de paludismo en un 40, aproximadamente. Sin embargo, los progresos se han estancado; entre 2014 y 2016 la incidencia mundial se mantuvo esencialmente igual".