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Inquietud entre los 70.000 habitantes de una comarca del noroeste de España confinada por un rebrote

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Playa de As Catedráis en la localidad española de Ribadeo
Playa de As Catedráis en la localidad española de Ribadeo   -   Derechos de autor  euronews
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A Mariña, en la región española de Galicia es uno de los territorios en los que las autoridades han establecido un confinamiento perimetral por un rebrote de coronavirus.

Los 70.000 habitantes de esta zona turística costera de la provincia de Lugo, bañada por el Mar Cantábrico, vuelven a vivir con algunas restricciones.

En esta playa de As Catedráis del muncipio de Ribadeo, una de las más visitadas de España, la mascarilla es obligatoria, como en toda la comarca de A Mariña.

"La mascarilla es obligatoria en todos los lados, aquí, fuera, en la calle, en todos los lados", indica un socorrista a un grupo de personas que pasea por la zona.

Este miércoles, el rebrote sumaba 144 casos activos tras notificarse 23 nuevos positivos, la mayoría asintomáticos o con cuadros leves, aunque cinco personas están hospitalizadas.

Algunos médicos denuncian en la prensa local, la persistente falta de medios en los servicios de atención primaria para garantizar el control del rebrote.

Ribadeo es una localidad de 10.000 habitantes, situada en la zona oriental de la comarca.

Los pocos turistas que había en sus calles han desaparecido tras decretarse el domingo el cofinamiento perimetral.

"Ya se puede observar en las calles que hay una soledad absoluta, con todo el turismo que marchó, la verdad es que estamos un poco nerviosos", explica Igor, responsable de un bar del centro del municipio.

Otro motivo de preocupación son las elecciones regionales convocadas para el domingo. Las dudas sobre la evolución del rebrote generan inquietud entre los vecinos que ven cómo el turismo no será el revulsivo prometido por los políticos.

"Buscando esa tranquilidad de la gente de que bueno, de que Galicia era un destino turístico seguro, de que el turismo podía ser bueno, que bueno que había que apostar por Galicia, para volver a levantar la economía pero bueno, pero visto está que las prisas no fueron nada buenas", añade Igor.

Los más jóvenes pasan estos días cómo pueden. Los grupos están limitados a un máximo de diez personas, y los bares, con aforo reducido a la mitad, cierran a las 12 de la noche.

Además de las recomendaciones oficiales no faltan los consejos de la familia.

"Que tengamos cuidado con la gente mayor, que nos pongamos la mascarilla, y que nos limpiemos las manos continuamente", comentan dos chicas.

Con los rebrotes, la mascarilla y la distancia social se imponen.