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Austria apuesta por pruebas de gárgaras para detectar la COVID-19

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Austria apuesta por pruebas de gárgaras para detectar la COVID-19
Derechos de autor  AP Photo
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En las escuelas de Austria, 15 000 niños se someterán a una nueva prueba para detectar el coronavirus cuando comiencen las clases. En lugar de tomarles muestras con bastoncillos de algodón en la garganta, los niños deberán hacer gárgaras con una solución de azúcar y sal durante un minuto. Una técnica muy novedosa que Euronews ha conocido con detalle por medio del jefe del estudio microbiológico.

"Para nuestra sorpresa, también pudimos demostrar que incluso los niños de primer grado, que tienen seis años de edad, pueden hacer gárgaras sin problemas. Hemos llevado a cabo estudios comparativos de frotis y gárgaras con las mismas personas y hemos podido mostrar que da resultados absolutamente comparables", afirma Michael Wagner microbiólogo de la Universidad de Viena encargado del estudio.

En tiempos de más y más pruebas, los científicos ofrecen un método simple, sin interés financiero y que se puede aplicar en el ámbito internacional. En muchos lugares, los largos bastoncillos de algodón necesarios para la prueba de frotis han quedado en desuso.

Las gárgaras hacen que el método no suscite rechazo entre los ciudadanos. La gente no tiene miedo de someterse a la prueba.

"Puedo hacerlo fácilmente con los niños, puedo repetirlo e incluso puedo hacerlo potencialmente en casa. Pero esto implica que el método resulte más barato", añade Michael Wagner.

Las pruebas a los alumnos son útiles para adaptar las medidas de seguridad en la escuela como es el caso de la ventilación, el uso de mascarillas y la recomendación de evitar que los niños canten. Porque según los especialistas los más pequeños están expuestos al coronavirus de igual manera que los adultos.

"Como padre de cuatro menores me gustaría, por supuesto, que los niños no se contagiasen con tanta facilidad. Pero este no es el caso", concluye el microbiólogo.

La campaña 'hacemos gárgaras' trata de concienciar a los alumnos para mantener a raya al patógeno.