Hasta el 6 de diciembre sus habitantes solo podrán salir para comprar comida, ir a trabajos esenciales, hacer ejercicio o ayudar a otras personas. Tiendas, restaurantes y peluquerías estarán cerrados.
Calles solitarias en el centro de Viena. A partir de este martes y hasta el próximo seis de diciembre, los austríacos están confinados. Solo podrán salir de casa para comprar comida, acudir a trabajos considerados esenciales, hacer ejercicio o ayudar a gente necesitada de asistencia.
Restaurantes, tiendas o peluquerías permanecerán cerrados. Los estudiantes seguirán las clases de forma remota.
"Creo que tiene sentido. Porque no sabes cómo sería la situación si no estuviera pasando esto", comenta una mujer. "Creo que uno puede aceptarlo, es malo para la economía y los negocios, pero también puede ser malo si uno no toma todas estas medidas".
"Tiene todo el sentido en este momento", asegura este hombre. "Puede que hubiera tenido sentido hacerlo antes, de una forma menos severa".
En los últimos siete días, Austria ha registrado casi 47.000 nuevos contagios de coronavirus, un nivel de 527 por cienmil habitantes, diez veces superior al que las autoridades estiman abordable.