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El cantón de Ginebra votará en referéndum un salario mínimo de 3.865 euros, el más alto del mundo

Reparto de ayuda alimentaria en Ginebra, Suiza, el pasado mayo
Reparto de ayuda alimentaria en Ginebra, Suiza, el pasado mayo   -   Derechos de autor  Martial Trezzini/AP
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El próximo 27 de septiembre los habitantes del cantón de Ginebra decidirán si se dotan del salario mínimo más alto del mundo: 23 francos suizos la hora, 21,25 euros, que equivale a un salario mensual de 3.865 euros por una semana de 42 horas. de trabajo.

Es la ambiciosa propuesta de los sindicatos del cantón, que consideran que dado el nivel de vida no se puede vivir dignamente en Ginebra por menos de esa cantidad, lo que obliga a los trabajadores a recurrir a ayudas públicas.

En su propuesta, bautizada "23 francos es lo mínimo", los sindicatos citan un informe del Consejo de Estado que en 2016 advertía que sin un cambio de rumbo de las políticas salariales el Estado tendría que intervenir cada vez más para paliar los ingresos cada vez más bajos, con el consiguiente desgaste de las finanzas públicas "es este cambio de rumbo que la iniciativa pretende poner en marcha" dicen los firmantes de la iniciativa popular.

No lo tendrán fácil. El cantón de Ginebra ya ha rechazado en ocasiones anteriores instaurar un salario mínimo: en 2011 y en 2014, en una votación a nivel federal.

La patronal asegura que con el diálogo social y las medidas contra el 'dumping' salarial -la práctica de poner salarios cada vez más bajos- ya es suficiente. El Consejo de Estado y la derecha se oponen a la iniciativa que según ellos, rompería el pacto social.

Para el Consejo de Estado esta medida traería más inconvenientes que ven.tajas y cree que gran parte del éxito del mercado laboral suizo reside en la flexibilidad del mercado laboral y el libre comercio. También aseguran que la experiencia en los países y cantones que han establecido un salario mínimo es negativa.

Reconocimiento concreto a los trabajadores esenciales después de los aplausos

Los sindicatos firmantes denuncian que la mitad de los trabajadores de Ginebra no están protegidos por ninguna convención colectiva y en sectores como la hostelería los salarios siguen siendo muy bajos a pesar de tener un marco sindical.

Otro de los grandes argumentos de la propuesta se presenta bajo el título "después de los aplausos, aumento de salarios". Recuerdan que durante la crisis del Covid-19 todo el mundo se ha volcado para reconocer la importancia de los trabajadores esenciales: "Cajeros, vendedores, limpiadores, criadas" recordando que han estado en primera línea y a menudo sin protección durante la crisis del Covid: "Con esta iniciativa tenemos la oportunidad de mejorar sus salarios y contribuir a aumentar el valor de estos profesiones que han demostrado ser esenciales para el funcionamiento de nuestra sociedad" explican.

Aseguran además que tendrá efectos positivos sobre todos los salarios, no sólo los mínimos y que favorecerá el empleo porque el aumento del poder adquisitivo mejorará la economía. También recuerdan entre otros argumentos que sería un paso hacia la igualdad ya que dos tercios de los empleados beneficiarios serían mujeres.

Si se aprueba este salario mínimo sería el más alto del mundo, a años luz de los países del entorno. Basilea también votará por ese salario aunque la votación no tiene fecha. Solo unos pocos cantones suizos han aprobado un salario mínimo, de 20 francos suizos por hora.

El salario mínimo más alto de Europa es el de Luxemburgo con 2.141 euros. El más bajo, el de Bulgaria: 311 euros.

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