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Turismo en España, renovarse o morir

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Una turista observa un avión en Palma de Mallorca, España
Una turista observa un avión en Palma de Mallorca, España   -   Derechos de autor  Joan Mateu/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved.
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Se acaba la temporada. Es momento de hacer balance en Lloret de Mar, donde el turismo representa tres cuartas partes del PIB. En esta ciudad el turismo extranjero se redujo en más del 80 % durante el mes de julio. En este verano tan complicado ha resurgido el debate sobre si los destinos españoles como este deberían esforzarse para no depender tanto del turismo de masas.

La ocupación hotelera ha caído en picado. Solo los que se esfuerzan para atraer al turismo nacional han llenado las camas.

“El Gobierno francés o el Gobierno inglés no recomendaban viajar a Cataluña para pasar las vacaciones. Eso, en parte, nos ha ayudado mucho, el tener clientes de proximidad de años anteriores", explica Francesc Melero, director general de Evenia Olympic Resort.

Turismo de proximidad y sostenible, clave para el futuro

Tanto las administraciones públicas como los expertos consideran que el turismo de proximidad y sostenible será clave para el futuro.

_"En estos destinos maduros, masificados, si no hay un cambio estructural, es decir, consensuado por la mayoría de los actores implicados en este proceso, las iniciativas individuales no tendrán éxito -_opina Joan Miquel Gomis López, director del programa de Turismo de la Universitat Oberta de Catalunya-. Como el ejemplo que en su día dio Copenhague, el de incorporar al turista o entender e interpretar que el turista es un residente temporal, en un determinado destino turístico".

Muchas discotecas y bares no han llegado a subir la persiana, y con el 85% de la población en el sector turístico, el paro llegará a máximos históricos.

Un turismo más familiar y repensar el negocio

Pero en el restaurante Can Bolet los fogones han trabajado a toda máquina, a los clientes nacionales y extranjeros les gusta probar la comida local.

(Buscamos) lo típico, lo típico, sobre todo que no sea una trampa para turistas, la calidad, lo típico. La paella, las tapas, cosas así", afirma una turista francesa.

Hay quien ve el lado positivo de la crisis del coronavirus: “Que haya una focalización hacia un turismo más familiar y que tengamos esta reconversión de una forma más rápida de lo que nosotros teníamos planificada”, dice Sais.

Rosario, dueña de una tienda de souvenirs, también ha tenido que repensar su negocio. “Hemos tenido que meter otra clase de cosas, como bisutería _-_dice-. Yo llevo 29 años y resisto. Yo voy a resistir y el año que viene con mucha ilusión lo voy a coger!”

Como Rosario, en Lloret, es cuestión de renovarse o morir.