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Bruselas, de capital de Europa a ciudad fantasma por la COVID-19

Por Méabh Mc Mahon  & Ana Valiente
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EU Council building
EU Council building   -   Derechos de autor  JOHN THYS/AFP
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De capital de conferencias a ciudad fantasma. Los hoteles del barrio europeo de Bruselas temen tener que cerrar definitivamente este invierno. La rotonda de Schuman, donde se encuentra la Comisión Europea es una de las más congestionadas de Europa, pero desde la irrupción del coronavirus, la imagen es muy diferente. Ahora no hay trasiego, pues todos los eventos son virtuales.

Las asociaciones de hoteleros hablan de consecuencias catastroficas. Ya que solo el 10% de las habitaciones está ocupado y muchos hoteles están cerrados. Para salvar a esta industria que proporciona 12.500 puestos de trabajo y ofrece 15.000 habitaciones de hotel, el Gobierno regional de Bruselas ha anunciado una serie de medidas que incluyen la entrega de paquetes que van desde los 200.000 a los 800.000 euros por hotel. Sin embargo, estas inyecciones de efectivo pueden proporcionar un salvavidas a corto plazo, pero a la larga, tal y como explica Jeroen Roppe, portavoz de Visit Brussels, hay que buscar soluciones.

"Estan pasando por momentos extremadamente difíciles. Es muy complicado medir el impacto de la crisis en el barrio europeo a largo plazo. ¿Las 50.000 personas que trabajan para las instituciones internacionales en Bruselas volverán al mismo tiempo? Tal vez no. Está claro que tendremos que adaptar la estrategia al resultado de la crisis con todas las partes interesadas, las instituciones europeas, las autoridades de Bruselas, las instituciones culturales, las asociaciones comerciales... eso es lo que vamos a hacer.

La pregunta ahora es si, una vez pase todo, los eventos virtuales reemplazarán a las constantes conferencias que mantienen vivo a este rincón tan internacional. Stuart Alford, jefe de negocios de la agencia de comunicación Cecoforma, no cree que vayan a ser igual que antes.

"Se moverán a un modelo más híbrido. Serán más pequeños, y físicamente solo habrá ciertas personas clave. Se transmitirán por Internet de una manera híbrida que probablemente será mejor para la transparencia ya que este sistema lleva el evento físico más allá de las cuatro paredes de la conferencia. También permitirá un mejor retorno de la inversión económica puesta por la Comisión Europea en los eventos, ya que podrán llegar a una audiencia mayor a través del método híbrido digital y físico".

Para la ciudad de Bruselas, que tardó años en relanzar su imagen tras los ataques terroristas de 2016, su protagonismo como ciudad capital de Europa está en juego.