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El asesinato de un hombre negro tras recibir una paliza en un supermercado conmociona a Brasil

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Protestas y disturbios en varias ciudades de Brasil, incluso en el supermercado donde murió la víctima tras recibir una paliza.
Protestas y disturbios en varias ciudades de Brasil, incluso en el supermercado donde murió la víctima tras recibir una paliza.   -   Derechos de autor  Euronews
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Fuertes protestas y disturbios en varias ciudades brasileñas en repudio al brutal asesinato de un hombre negro a manos de dos guardias de seguridad en un supermercado. Se trató de Joao Alberto Silveira Freitas, un soldador de 40 años que murió la noche del jueves tras recibir una paliza por los guardias de un supermercado Carrefour, ubicado en la ciudad sureña de Porto Alegre.

Las brutales agresiones, capturadas en fotos y vídeos extensivamente difundidos en las redes sociales, provocaron un aluvión de críticas y conmocionaron a los brasileños.

Sin embargo, el Gobierno de Brasil niega que se trate de un caso de racismo y afirmó que en el país "no existe" la discriminación racial.

"Ser negro en Brasil significa que te roban la humanidad, te roban todos tus derechos, no tienes la oportunidad de ir y venir en paz, tienes el sistema de seguridad diseñado para hacerte sentir como el sospechoso, incluso cuando eres la víctima, eres el blanco de cualquier bala que circula en esta ciudad, no se pierde ninguna bala cuando golpea un cuerpo negro", explica Ricardo Fernandez, miembro del colectivo por los derechos civiles de los negros, durante una protesta dentro del supermercado.

La trágica muerte ocurre en vísperas del Día de la Conciencia Negra en Brasil. El presidente Jair Bolsonaro afirmó que la violencia es un problema de todos y que no existe justificación de dividir por grupos el sufrimiento de los ciudadanos

"Quienes instan al pueblo a la discordia, fabricando y promoviendo conflictos, atentan no solamente contra la nación, sino también contra nuestra propia historia", escribió el mandatario en Twitter.

En respuesta, manifestantes protestaron en ciudades como Sao Paulo, Río de Janeiro, Brasilia, Belo Horizonte y Porto Alegre.