Última hora
This content is not available in your region

Navalni arranca confesión a supuesto espía ruso implicado en su envenenamiento

Access to the comments Comentarios
Por Blanca Castro con Agencia EFE
euronews_icons_loading
El líder opositor ruso Alexéi Navalni
El líder opositor ruso Alexéi Navalni   -   Derechos de autor  AP / Pavel Golovkin
Tamaño de texto Aa Aa

Alexéi Navalni fue envenenando através de su ropa interior, según confesiones de un espía ruso al propio líder opositor. En una llamada encubierta, Konstantín Kudriavtsev, presunto agente del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB), ofrece detalles escalofriantes del intento de asesinato a Navalni. Kudriavtsev, un experto químico, estuvo a cargo de borrar cualquier evidencia que hubiera vinculado a Rusia en la escena del crimen.

Navalni, que se hizo pasar por un alto cargo del Consejo de Seguridad de Rusia, pidió al agente secreto un análisis de la operación de su envenenamiento. Su número de teléfono fue ocultado detrás de un número falso, según explicó el equipo de Navalni a CNN, medio que lidera la investigación.

Durante la conversación, el químico admitió haber "tratado" la ropa de Navalni -traje, camiseta, ropa interior, mascarilla, etc- para borrar toda clase de rastro, prendas que el opositor ha exigido, en vano, que le sean devueltas.

En respuesta a la preguntas del opositor, el supuesto agente desveló que la sustancia tóxica, Novichok, fue rociada en el interior de la parte del "calzoncillo" que protege los órganos genitales.

Kudriavtsev cita, entre otros, al coronel Stanislav Makshakov, científico militar especializado en armas químicas y presunto coordinador de la operación de envenenamiento de Navalni.

Según dicha investigación, operativos del FSB siguieron a Navalni en sus viajes por Rusia, coincidiendo en 37 ocasiones en los mismos destinos en 2017, 2019 y 2020, incluido en agosto pasado en Tomsk, donde el opositor fue envenenado.

Sin mencionar el nombre de su rival político, Vladímir Putin replicó que Estados Unidos está detrás de dicha investigación y, por primera vez, justificó el hecho de que el opositor sea vigilado por el FSB por contar con el apoyo de los servicios de inteligencia estadounidenses.

"No es un tipo de investigación, es solo la formalización del material proporcionado por los servicios secretos de Estados Unidos. ¿No sabemos nosotros que rastrean la ubicación? Nuestros servicios especiales lo saben muy bien. Si esto es correcto, y les aseguro que es correcto. Significa que el paciente de este hospital de Berlín depende del apoyo de los servicios secretos de Estados Unidos. Si es así, entonces es bastante interesante y por eso los servicios deben cuidarlo. Pero eso no significa que sea necesario envenenarlo. ¿A quién le importa él?", expresó el presidente ruso y culpa a las autoridades alemanas de negarse a cooperar con Rusia para esclarecer el crimen y negó que haya motivos para incoar un caso penal.

Navalny estuvo al borde de la muerte a finales del mes de agosto cuando fue envenenado con el agente nervioso Novichok durante un viaje a Siberia. Su recuperación sin secuelas aparentes en Alemania fue casi un milagro. Queda por conocer cuánta cantidad del agente nervioso había realmente en la habitación de Navalny.