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Rusia celebra la Navidad ortodoxa respetando las medidas de precaución por la COVID-19

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Rusia celebra la Navidad ortodoxa respetando las medidas de precaución por la COVID-19
Derechos de autor  Alexander Zemlianichenko/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved
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Los cristianos rusos han celebrado este miércoles la misa de Nochebuena, según el calendario juliano que sigue la Iglesia Ortodoxa, y también según la nueva normalidad con mascarillas y distancia social.

" Las autoridades que controlan la situación de la COVID-19 han considerado que las iglesias no son zonas peligrosas, porque aquí respetamos mucho mejor las medidas de precaución que en el transporte público o en las tiendas. Se respeta la distancia social y la gente lleva mascarillas."

Justifica el rector de la capilla Santa Mártir Tatiana, situada a escasos metros del Kremlin, en Moscú.

El centenar de fieles que ha acudido a esta capilla lleva mascarillas especiales y el suelo está marcado para mantener la distancia social.

Todos ellos se sienten en seguridad como afirma Daliil Sidorov, un feligrés.

"El riesgo de contaminarse no es más grande que en una tienda. Aún nos acordamos de Pascua cuando las iglesias estaban cerradas y fue muy duro para nosotros".

Para Elena, la fé es más fuerte que todo.

" Uno viene aquí y se siente protegido, esperemos que nos protejan los altos poderes".

"Los que no creen en la COVID-19, no creen en Dios"

La Iglesia Ortodoxa Rusa aconsejó fuertemente a los fieles más mayores y a los que están en situación de riesgo que se queden en casa y vean las misas de Navidad por televisión.

Su postura fue muy contundente como resalta nuestra corresponsal Galina Polonskaya.

"El jefe de la Iglesia Ortodoxa Rusa instó a sus correligionarios a respetar todas las medidas sanitarias y equiparó a los que no creen en la COVID-19 con los que no creen en Dios".

Vladímir Putin, en misa sin mascarilla

Vladímir Putín asistió en la noche del miércoles a la misa del Gallo en una pequeña capilla del siglo XIII en la región de Veliki Nóvgorod; el presidente ruso, que aún no está vacunado contra la COVID, no llevaba mascarilla.

Y este jueves felicitó a sus compatriotas por la Navidad ortodoxa, la festividad religiosa más importante de este país.

Putin, que admitió haber sido bautizado en 1952 a escondidas de su padre comunista, llamó a los creyentes a rezar con la esperanza de que Dios haga realidad sus deseos.

Mikhail Klimentyev/Sputnik
El presidente ruso, Vladímir Putin, asistiendo a la misa de NavidadMikhail Klimentyev/Sputnik

Esa fe en el milagro "es la estrella que nos sostiene en los etapas más difíciles" declaró Putin

Esa fe en el milagro "es la estrella que alumbra nuestro camino vital y que nos sostiene en los etapas más difíciles", dijo tras asistir al servicio eclesiástico en la Iglesia de San Nicolás de Lipno, situada en la isla del mismo nombre, en el lago Ilmen, y a la que obsequió con un icono del Señor Todopoderoso.

El jefe del Kremlin tiene por tradición recibir la Navidad cada año en un lugar diferente y en esta ocasión escogió esta iglesia de San Nicolás que fue el primer templo de piedra que se erigió en Rusia después de la invasión mongola, concretamente en 1292. Fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial y restaurado en 1956.

Como es habitual, Putin tuvo palabras de apoyo para la Iglesia Ortodoxa Rusa, a la que alabó por fomentar el diálogo interreligioso y promover los valores familiares.

Las fiestas navideñas en Rusia empezaron el 31 de diciembre y terminarán el 10 de enero, aunque los creyentes aún celebrarán a mediados de enero la Epifanía, en la que se conmemora el bautizo de Jesucristo con los tradicionales baños en aguas heladas de estanques, lagos y ríos.

Más del 70 % de los habitantes de este país se consideran ortodoxos, pero el número de practicantes es mucho menor. Según las encuestas, la mitad de los rusos no cree en Dios, pero considera que ser ortodoxo es sinónimo de ser ruso.