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Borrell viaja a Rusia con la detención de Navalni en mente

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European Union for Foreign Affairs and Security Policy Josep Borrell speaks during press conference
European Union for Foreign Affairs and Security Policy Josep Borrell speaks during press conference   -   Derechos de autor  JOHN THYS/AFP
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El Jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, viaja a Moscú para mantener una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, este jueves. Este viaje oficial se produce cuatro años después de la última visita de un Alto Representante de la Unión Europea a Rusia y sólo dos días después de que el líder de la oposición rusa Alexei Navalny fuera condenado a 3 años y medio de prisión.

El Kremlin ya se lo ha dejado claro, "el futuro de las relaciones entre Rusia y la UE no puede estar vinculado a Navalni".

"No creo que recibir presión de la Unión Europea o de otros factores externos, como el impacto de las sanciones, vaya a provocar cambios en la posición de las autoridades rusas. Por eso, nuestros socios occidentales tienen muy pocas expectativas en los dirigentes rusos. Independientemente de lo que ha ga o deje de hacer Rusia, nadie cree que esta relación pueda mejorar", explica Andrei Kortunov, Director del Comité de Asuntos Internacionales de Rusia.

Un viaje que divide a los Veintisiete

Las críticas a la visita de Borrell a Moscú también llegan desde dentro del bloque. Un diplomático europeo ha declarado a Euronews que este viaje se produce en un "mal momento" y es sobre todo muy "ingenuo" creer que el diálogo sin ninguna moneda de cambio o condiciones previas puede funcionar. Asímismo, se corre el riesgo de que la UE pierda credibilidad al no poder lograr su objetivo en Moscú y los Estados miembros pierdan su confianza en el jefe de la diplomacia de la UE.

Mientras estados como Polonia, Estonia, Letonia y Lituania sugirieron a Borrell que pospusiera su viaje y se impusieran sanciones, otros como Alemania o Francia aplauden su decisión y puestan por la diplomacia directa.

"La UE y Rusia pueden empezar a normalizar sus relaciones. Para ello, la pelota está en manos de las autoridades rusas. Porque no se trata sólo de la detención de Navalny y sus partidarios, sino de la anexión rusa de Crimea, de la guerra en el este de Ucrania, etc. Pero, por supuesto, el señor Borrell tiene que ser muy firme para representar las posiciones claras de la Unión Europea sobre todas estas violaciones del derecho internacional por parte de Rusia", señala Urmas Paet, exministro de exteriores de Estonia y eurodiputado.

Rusia y la UE: ni contigo ni sin ti

El dinero y los intereses comerciales podrían estar en el centro de las tensiones. Los expertos defienden que Europa tiene que encontrar un modo de vida sostenible con su uno de sus vecinos más estratégicos.

"Nosotros sufrimos, pero también sufre Rusia porque necesita el capital, la tecnología y la cooperación occidental. La modernización y la diversificación de la economía rusa no están teniendo mucho éxito. Y para conseguirlo, no es China quien va a aportar las soluciones. Es Europa quien puede aportar la inversión. Por su parte, la Unión Europea puede beneficiarse enormemente de las aportaciones de Rusia, económicamente, de las materias primas, pero no sólo eso. Fíjense en la vacuna sputnik V, de la que se ha reconocido su eficacia. En este ámbito ambos podríamos trabajar juntos y salir beneficiados", declara Marc Franco, investigador en el think tank belga independiente Egmont.

Borrell sabe que las expectativas de este viaje no son muy altas, pero antes de volver a poner sobre la mesa nuevas sanciones, es partidario de dar una oportunidad al diálogo.