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Eurodiputados exigen la dimisión de Borrell por la "humillante" visita a Rusia

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Un momento de la visita. Foto distribuida por el Ministerio ruso de Exteriores
Un momento de la visita. Foto distribuida por el Ministerio ruso de Exteriores   -   Derechos de autor  AP/Russian Foreign Ministry Press Service
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El viaje a Moscú del jefe de la diplomacia europea Josep Borrell ha encendido los ánimos de algunos eurodiputados. Califican de "humillante" su encuentro con el Ministro de Asuntos Exteriores Serguéi Lavrov. El eurodiputado estonio Riho Terras pide a la Comisión Europea que despida al Alto Representante "si el señor Borrell no dimite por su propio pie" mediante una petición que sobrepasa las 50 firmas de apoyo. "La visita en sí misma fue un desastre total" dijo Terras en una entrevista con euronews.

"Entiendo que quieran dialogar, pero si uno está jugando al hockey sobre hielo, el otro no puede andar descalzo. Y eso es lo que ocurrió en Moscú. Que el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia jugó con el señor Borrell, lo humilló, atacó a nuestros aliados, a Estados Unidos, y a la Unión Europea. Así que espero que Borrell comprenda lo humillante que ha sido y dimita como lo hizo Phil Hogan por delitos mucho menores", declara Riho Terras, eurodiputado estonio del Partido Popular Europeo.

El comisario Hogan dimitió por haber participado en una cena en un club de golf violando las restricciones por la pandemia en Irlanda.

No obstante, Terras admite que dimitir de un cargo tan importante como el de Alto Representante de Asuntos Exteriores, que además es vicepresidente de la Comisión Europea, va a ser difícil. Por eso exige a su jefa, la presidenta von der Leyen, que se dirija al Consejo Europeo y pida la dimisión de Borrell.

"Espero que nuestra carta haga comprender a la Comisión que es necesaria una política europea unificada [sobre Rusia]", añade Terras. "Cada uno juega sus propias cartas y eso no es aceptable".

"Uno de los [primeros] pasos seguro que sería que Alemania diera ejemplo y saliera del [proyecto] absolutamente criminal del Nord Stream 2".

El punto culminante de la visita fue cuando Rusa anunció la expulsión de tres diplomáticos europeos de Alemania, Polonia y Suecia por supuestamente haber participado en las protestas en defensa del opositor ruso encarcelado, Navalni. Todo ello en plena reunión entre Lavrov y Borrell.

Toda una afrenta en el lenguaje diplomático, habitualmente mucho más sutil.

La defensa de Borrell

En un intento de defender su actuación, Borrell publicó el domingo un comunicado en su blog en el que hablaba de una "visita muy complicada a Moscú" y de una "rueda de prensa escenificada de forma agresiva".

"Las autoridades rusas no quisieron aprovechar esta oportunidad para mantener un diálogo más constructivo con la UE. Esto es lamentable y tendremos que sacar las consecuencias", dijo Borrell.

En la publicación, Borrell admite que se enteró de la expulsión de los tres diplomáticos a través de las redes sociales.

"Mi reunión con el ministro Lavrov y los mensajes enviados por las autoridades rusas durante esta visita confirmaron que Europa y Rusia se están distanciando. Parece que Rusia se está desconectando progresivamente de Europa y considera los valores democráticos como una amenaza existencial", escribió el diplomático.

Borrell, sin embargo, ha defendido su viaje argumentando que fue Rusia la que no aprovechó la oportunidad de dialogar. Para el eurodiputado francés Bernard Guetta, la UE no ha sufrido una derrota y aprueba que Borrell, que no debe ser cesado, al menos defendiera a Navalny y condenara la brutalidad policial rusa.

“No veo por qué el Parlamento Europeo debería ir a ofrecer al Sr. Putin una victoria cuando acaba de sufrir una derrota política absolutamente considerable. La crisis está en Moscú, no en Bruselas. Así que, obviamente, hay matices, quizás incluso diferencias, sobre qué tipo de sanciones deberían aplicarse contra Rusia. Yo, como muchos de mis colegas, creo que es necesario no sólo castigar a Rusia, sino también al entorno del señor Putin”, explica Bernard Guetta, eurodiputado francés del grupo Renovar Europa.

Los Ministerios de Exteriores de Alemania, Polonia y Suecia han anunciado cada uno la expulsión de un diplomático ruso del país en respuesta a la sorprendente declaración como "persona non grata" de sus diplomáticos el pasado viernes.

Rusia, por su parte, hace caso omiso.