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Trump desata la euforia de las bases republicanas en Florida e insinúa que volverá

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Trump desata la euforia de las bases republicanas en Florida e insinúa que volverá
Derechos de autor  John Raoux/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved
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Donald Trump sigue siendo Donald Trump... y el trumpismo lo agradece. El expresidente estadounidense ha hecho su primera aparición pública desde que dejó la Casa Blanca en la convención de la CPAC, el foro más conservador del partido republicano, en Orlando, Florida. Aclamado como un héroe, Trump dijo todo lo que sus seguidores querían escuchar, alimentando la idea del retorno:

"¿Ya me echáis de menos? Me presento ante vosotros para declarar que el increíble viaje que comenzamos juntos fue extraordinario, nunca hubo nada igual. Nunca tan exitoso. Lo iniciamos juntos hace cuatro años, y está lejos de haber terminado", espetó a una audiencia entrega nada más comenzar su discurso.

Vetado por las redes sociales, desde donde solía bombardear dialécticamente a sus enemigos, Trump aprovechó la vitrina de la convención para disparar contra el nuevo inquilino de la Casa Blanca, el demócrata Joe Biden.

"Joe Biden ha tenido el primer mes más desastroso de cualquier presidente en la historia moderna. Es cierto. El gobierno de Biden ya ha demostrado que es antiempleo, antifamilia, antifronteras, antienergía, antimujeres y anticiencia", añadió.

Tampoco defraudó a la legión de partidarios de las teoría conspiracionistas.

"Lo hicimos incluso mejor en la segunda elección que en la primera. Ya sabéis que gané la primera y ganamos la segunda. Es extraño... ¿Cómo lo hiciste? Lo hicimos mucho mejor la segunda vez. ¡Qué desgracia para nuestro país!", afirmó.

El ambiente era de euforia dentro y fuera del recinto en el que se desarrolló la convención. Aunque notables figuras del partido como el exvicepresidente Mike Pence o el expresidente del Senado Mitch McConnell no asistieron al evento, Trump sigue siendo extremadamente popular entre las bases republicanas:

"Esto es una fiesta para los "trumpistas". Es un movimiento que no se puede detener. No nos importa quién esté en el cargo ahora. Queremos apoyar a nuestro presidente. Hizo un gran trabajo", afirmaba Gale Sedgwisk, una "fanática" del expresidente, resumiendo el sentir de la mayoría de los presentes.