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Las claves del exitoso modelo chileno de vacunación

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Una enfermera prepara una dosis de la vacuna cnotra la COVID-19
Una enfermera prepara una dosis de la vacuna cnotra la COVID-19   -   Derechos de autor  Esteban Felix/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved.
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No tiene parangón en Latinoamérica. Chile, que fue uno de los países más golpeados por la pandemia y ha estado largos meses bajo una dura cuarentena, es ahora el más aventajado en la campaña de vacunación contra la COVID-19. Alrededor de 3,7 millones de personas han recibido al menos una dosis: esta cantidad supera el 18% de su población. El ministro chileno de Salud, Enrique Paris, no esconde su orgullo:

"Somos líderes en vacunación en América Latina. Lideramos con creces, y estamos, o estábamos ayer (por el martes 2 de marzo), en el tercer lugar del mundo en la aplicación de vacunas en relación a nuestra población. En relación a cada 100 habitantes éramos los terceros del mundo", afirmó tras recibir un lote de 230.000 dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech.

Un cóctel de éxito

Varios factores explican el éxito chileno. En primer lugar, la agilidad del Gobierno a la hora de negociar con las farmacéuticas: a mediados del año pasado ya se había garantizado más de 30 millones de dosis de diversos laboratorios. También contaba con un sistema sanitario primario bien estructurado, un personal bien formado y un largo historial en campañas de inmunización colectiva.

El Gobierno chileno confía en alcanzar la inmunidad de rebaño antes del próximo mes de julio, un objetivo realista que provoca admiración y tal vez sonrojo entre los países vecinos, algunos de ellos salpicados por escándalos relacionados con las campañas de vacunación.

Perú recibe las primeras dosis de Pfizer

Así ocurrió en Perú, que el miércoles recibió un primer lote de 50.000 dosis de Pfizer/BioNTech y antes ya había recibido un millón de dosis del preparado de la farmacéutica china Sinopharm. El presidente peruano, Francisco Sagasti, que tiene 76 años, recibió la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19:

"Tenemos ya asegurado, de aquí a fin de año, 48 millones de dosis de vacunas. Eso ya está acordado: irán viniendo poco a poco en la medida en que la capacidad productiva de los laboratorios se ponga al día con las demandas que tienen", afirmó instantes después en un mensaje recogido por las cámaras de televisión.

La desigualdad en la distribución de las vacunas en Latinoamérica preocupa la Organización Panamericana de la Salud, que ha criticado los escándalos de las vacunaciones VIP, denuncia un reparto no equitativo y advierte de que mientras perdure la COVID-19 en una parte del mundo mayor será el riesgo de que surjan variantes más peligrosas.