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Los riesgos del cierre escolar prolongado: las niñas y niños sufren abusos, violencia y suicidios

Por Lucia Riera Bosqued con AFP
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Pupitres abandonados tras el cierre de escuelas en Panamá en marzo de 2020
Pupitres abandonados tras el cierre de escuelas en Panamá en marzo de 2020   -   Derechos de autor  Arnulfo Franco/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved.
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A su corta edad, Yoselin ya ha perdido todo un curso escolar. Como ella, miles de niños en Panamá llevan un año sin recibir una educación adecuada. Es el país del mundo con más días de clase perdidos debido a la pandemia de coronavirus.

"Yo a la niña antes la llevaba a una guardería, ahora no se puede", dice Erica Luna Mendoza, madre de Yoselin. "Hay momentos que me la tengo que traer acá al sitio donde trabajo, hay veces que personas me llaman para colaborarle en la casa, hacer limpieza, algunos me permiten que me la lleve otros no."

Cuanto más se alargue este periodo de cierre, menos probabilidades habrá de que muchos niños vuelvan a clase
Ruth Custode
Responsable de Educación de UNICEF

La mayoría de países cerraron los centros educativos en marzo de 2020, pero la región de América Latina y el Caribe ha sido la que más tiempo los ha mantenido cerrados. "No puede ser posible que se abran los restaurantes, centros comerciales, casnos y cines y que no se abran las escuelas", critica la responsable de Educación de UNICEF en América Latina y el Caribe.

Unos 168 millones de niños están afectados en todo el mundo, incluyendo casi 98 millones en la región de América Latina, donde se han perdido 158 días de escuela en promedio de los 190 del calendario anual. En todo el mundo, unos 214 millones de niños -o uno de cada siete- han perdido más de tres cuartas partes de su aprendizaje presencial, según datos de la agencia de la ONU.

Los menores latinoamericanos han perdido el triple de días de clase que los europeos durante la crisis sanitaria. Y tres millones de niños de esta región no volverán nunca a clase. Es la triste estimación que hace UNICEF. Custode asegura que "cuanto más se alargue este periodo de cierre, menos probabilidades habrá de que muchos niños vuelvan a clase."

Expuestos a la violencia y los abusos

La falta de escolarización deja otra consecuencia para los niños y, sobre todo las niñas, que quedan expuestos a la violencia, el trabajo infantil y los abusos.

Para muchos la escuela es un refugio de apoyo psicosocial, y el único lugar en el que recibir una comida nutritiva al día.

"Se han incrementado los casos de violencia, el tema de abuso sexual, de embarazo adolescente, se han incrementado en muchois sitios. Incluso ha habido casos de suicidio de jovenes", explica Ruth Custode.

Además de todas las cargas, los padres han tenido que convertirse en profesores de la noche a la mañana.

"Siento que es un recargo más, están dando demasiado, demasiado folleto, demasiado lo presionan a uno y siento que es algo muy difícil porque es un trabajo más", cuenta la madre de Brithany, de ocho años, Milena Mendosa.

El limitado acceso a internet y la falta de apoyo social ha dejado a muchas familias en una situación desesperada. Los menores discapacitados, los inmigrantes, los de las zonas rurales y los pobres son los más afectados por las consecuencias de una pandemia que va a aumentar enormemente la desigualdad.