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Bielorrusia censura la principal publicación independiente del país TUT.BY

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Bielorrusia censura la principal publicación independiente del país TUT.BY
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Bielorrusia censura la web de TUT.BY, la principal publicación independiente del país. Además, ha registrado la sede de la redacción y las vivendas de los periodistas. Ya en diciembre un tribunal de Minsk le despojó de su condición de medio de comunicación, lo que implicó la prohibición para sus periodistas de acudir a ruedas de prensa oficiales o la cobertura de protestas.

El Ministerio de Información acudió al tribunal, porque consideró que la publicación difundía información inexacta y perjudicaba los intereses del Estado. Sin embargo, el medio siguió funcionando en la red. Esta vez, las autoridades bielorrusas ha justificado en un comunicado que la dirección de TUT.BY está diendo sometida a un proceso penal por "evasión fiscal".

El año pasado, Tutby cubrió activamente las protestas masivas de la oposición contra la reelección -que consideraban fraudulenta- de Alexander Lukashenko. El presidente lleva en el poder desde 1994.

En los últimos meses, el Gobierno bielorruso ha orquestado una ofensiva contra la oposición y los medios de comunicación independientes del país.

El movimiento contra su reelección reunió a decenas de miles de personas en las calles de Minsk y otras ciudades en el verano y el otoño de 2020, una enorme movilización para un país de apenas 9,5 millones de habitantes.

Pero poco a poco se ha ido agotando en medio de las detenciones masivas, la violencia que ha dejado al menos cuatro muertos y las duras penas de prisión que siguen cayendo.

TUT.BY es el principal medio de comunicación independiente del país y había cubierto las protestas en texto e imágenes, pero también la represión posterior. El sitio afirma tener hasta 20 millones de visitantes únicos diarios.

Varios de sus reporteros han sido condenados a cortas penas de prisión por participar en manifestaciones ilegales mientras las cubrían. El último caso fue el de Lyubov Kasperovich, que fue condenada el lunes a 15 días de prisión.

Otros medios de comunicación también han sido blanco de las autoridades.

Prisión o exilio

La semana pasada, dos periodistas que querían cubrir el juicio de un opositor fueron detenidos y maltratados durante su detención, según la Asociación Bielorrusa de Periodistas.

En febrero, Daria Chultsova y Katerina Bakhvalova, del canal opositor Belsat, con sede en Polonia, fueron condenadas a dos años de prisión acusadas de fomentar los disturbios mientras cubrían el movimiento de protesta de 2020.

A la mayoría de los periodistas que trabajan para medios de comunicación extranjeros se les ha retirado la acreditación, lo que les impide trabajar legalmente.

Las autoridades bielorrusas han prohibido a la cadena de televisión europea Euronews emitir en el país, una medida de censura según las voces críticas con el régimen.

La oposición impugna la reelección de Lukashenko, acusándole de fraude electoral, pero también de deriva dictatorial y clientelar.

Sorprendido al principio por la magnitud de la protesta, su gobierno no tardó en tomar represalias con gran firmeza, deteniendo a miles de personas y denunciando un complot urdido en Occidente.

Meses después de los últimos grandes mítines, se siguen dictando duras sentencias de prisión contra sus críticos.

Casi todas las figuras de la protesta han sido encarceladas o se han visto obligadas a exiliarse, como la ex candidata presidencial Svetlana Tikhanovskaya, que se ha refugiado en Lituania.

Esta represión le ha valido a Bielorrusia una batería de sanciones occidentales que la han llevado a acercarse aún más al presidente ruso Vladimir Putin.

Los dos países, estrechos aliados, mantienen desde hace años unas relaciones complicadas, en las que Minsk sospecha que Moscú quiere subyugarla.