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"Sé que mi madre me está buscando, pero no quiero volver a Marruecos"

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Por Euronews en español
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Tres niños migrantes tratan de dormir bajo un árbol en un parque de Ceuta
Tres niños migrantes tratan de dormir bajo un árbol en un parque de Ceuta   -   Derechos de autor  FRFT

Son los retazos de una crisis migratoria que España tardará en olvidar. Decenas de menores deambulan por las calles de la ciudad española de Ceuta, en el norte de África a la espera de que llegue el momento propicio para cruzar el estrecho y empezar una nueva vida en Europa. Durante el día y la noche juegan al ratón y al gato con las fuerzas del orden, que ya han repatriado a 6 500 de los 8 000 migrantes que llegaron la semana pasada, muchos de ellos a nado, procedentes de Marruecos.

- "Creíamos que venían a... como si fuera una invasión, a invadirnos. Están deambulando, dando vueltas por Ceuta sin saber qué hacer", explica un taxista.

Al otro lado de la frontera, cientos de familias angustiadas aún no han logrado localizar a sus hijos. La ley española les protege. Mientras que los adultos son expulsados, los menores no pueden devueltos a Marruecos sin que se haya localizado antes a sus padres y se compruebe que tienen unas condiciones de vida dignas. Muchos se han negado a dar sus nombres y se han escapado de los centros de menores que les dieron cobijo.

Es el caso de Younes, Mohamed y Skakin. Tienen entre 12 y 14 años y buscan un sitio seguro para pasar la noche. Tras acomodarse bajo un árbol en un parque, explican:

- "Por supuesto que tenemos miedo. Tratamos de encontrar un lugar donde no haya demasiada gente. El poco dinero que tenemos lo guarda un amigo", afirma Younes, el más pequeño, de 12 años.

- "Espero que la policía no venga y nos devuelvan al centro de acogida. Allí no hay nada", añade Mohamed.

- "Yo se que mi madre me busca y quiere que vuelva a Marruecos, pero yo no quiero volver", confiesa Skakin.

La estampa se repite en otros parques y rincones de la ciudad. Es noche cerrada y mientras la angustia consume a cientos de familias en Marruecos, la mayoría de estos sueña con empezar una nueva vida en Europa.