Última hora
This content is not available in your region

Aprender tras las inundaciones

Por Jack Parrock
euronews_icons_loading
Debris piled up next to a bridge after the flood  in Pepinster, Belgium
Debris piled up next to a bridge after the flood in Pepinster, Belgium   -   Derechos de autor  FRANCOIS WALSCHAERTS/AFP
Tamaño de texto Aa Aa

Las destructivas inundaciones que sufrió Bélgica la semana pasada han causado la muerte de al menos 31 personas han abierto un debate sobre los sistemas fluviales y las medidas de protección.

Euronews ha hablado con el hidrólogo Benjamin Dewals de la Universidad de Lieja en una de las ciudades más afectadas, Pepinster. El experto cree que la ciudad era vulnerable por encontrarse en una confluencia de ríos."Por un lado está el río Vesdre que está controlado en parte por dos grandes diques que están más arriba, unos 20 km río arriba. Y luego está su afluente que es el río Hoëgne y este afluente está totalmente incontrolado. No hay ningún dique, la corriente es natural en este río”, explica Dewals.

El hecho que el flujo fluvial no esté bajo control humano y la acumulación de restos en algunos de los tramos ha podido incrementar el daño."Esos restos es probable que creen algunos tipos de diques en algunos lugares. Es probable que creen diques en el rio, por ejemplo, entre los pilares de los puentes. Y esto puede cambiar completamente el flujo. Tienden a aumentar localmente la velocidad del flujo y puede provocar erosión, socavación y daño adicional. Y es algo que no está incorporado en los métodos de mapeo estándar de inundaciones actuales", lamenta Dewals.

Pepinster ya conoce ahora las consecuencias de las inundaciones. Pero la forma en la que se reconstruya el pueblo será determinante para que no vuelva a pasar. "Cuando la población empiece a reconstruir y a reparar, no tendría sentido reconstruir de la misma manera que antes. Se debe considerar la resistencia a las inundaciones en la forma en que diseña los edificios, en la forma en que diseña en el distrito y esto debería implicar una reflexión con los encargados de la planificación urbanística para que tengan en cuenta que estos episodios pueden suceder con más frecuencia en el futuro", pide Dewals.

Tras las inundaciones se ha abierto un debate público en Bélgica sobre la conveniencia de que presas como la que se encuentra a 26 km de Pepinster, estuviesen llenas tras las alarmas por lluvias intensas. Durante el verano se mantienen a niveles altos para garantizar el agua potable. Los expertos creen que bajar el nivel del agua solo hubiese tenido efecto en las ciudades más cercanas a la presa.

Los activistas climáticos, como Lucy Gilliam de Transport and Environment, apuntan a que habrá que mejorar los sistemas de detección. "Muchas de las consecuencias del cambio climático ya están incorporadas al sistema. Ya hemos emitido una cantidad significativa de gases a la atmósfera, por lo que ahora debemos prepararnos. Los que significa que debemos pensar en tener lugares hacia donde el agua pueda dirigirse y que cuando recibamos esta lluvia tan intensa pueda ser absorbida por la tierra", explica Gilliam.

Mientras se avanza en el duelo y la limpieza, ya se están empezando a formular nuevos planes para el control de inundaciones a largo plazo.