El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, critica el doble rasero de la UE al sancionar a Rusia mientras evita actuar contra Israel y alerta de que esta postura erosiona su credibilidad internacional.
El hecho de que la Unión Europea no sancione a Israel por sus operaciones militares en Gaza y Líbano debilita la "credibilidad" y la "legitimidad" colectivas a la hora de defender a Ucrania frente a la invasión rusa a gran escala, ha afirmado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
"Algo que nos está deslegitimando, no solo de cara al exterior, sino también ante nuestras propias sociedades, es este doble estándar, esta doble vara de medir que Europa está aplicando en Ucrania y en Oriente Próximo", dijo Sánchez el viernes.
Su advertencia llega pocos días después de que la renovada presión de España para suspender el Acuerdo de Asociación UE-Israel, en respuesta a los ataques mortales contra Líbano, se encontrara con una amplia oposición entre otros Estados miembros. Alemania e Italia, clave para alcanzar la mayoría cualificada necesaria para una suspensión parcial, se mantienen reticentes.
Sánchez trasladó esta postura a sus homólogos europeos durante una cumbre informal en Chipre, aludiendo a una revisión interna de Bruselas que concluyó que Israel había incumplido el artículo 2 del acuerdo, que establece obligaciones vinculantes en materia de respeto de los derechos humanos.
Dicha revisión se publicó el año pasado en el contexto de la guerra en Gaza, que desencadenó una grave crisis humanitaria y dio lugar a varias propuestas para sancionar a Israel, ninguna de las cuales prosperó. El informe no incluía a Líbano.
"No podemos permanecer unidos apoyando, como corresponde, al pueblo ucraniano frente a un intento de invasión y a un desafío a su integridad territorial, y no hacer lo mismo en Oriente Próximo, especialmente en casos como Líbano o Palestina", afirmó Sánchez.
No hay unidad en este asunto
"Desgraciadamente, algunos gobiernos están a favor y otros en contra", añadió. "No hay unidad en este asunto, y el resultado es un debilitamiento de la posición de la Unión Europea, al menos en términos de nuestra legitimidad política y nuestra credibilidad a la hora de defender causas justas como la de Ucrania".
El presidente del Ejecutivo español subrayó que la UE se fundó como un "proyecto de paz" y que, por tanto, debe alzar la voz para exigir el "respeto al Derecho internacional". "Si no lo hacemos, se impone la ley del más fuerte, que es a lo que estamos asistiendo. Esto conduce a un mundo más débil, mucho más inseguro y más incierto", señaló, en referencia a la decisión de Estados Unidos e Israel de atacar Irán, que ha denunciado reiteradamente como "ilegal".
"Al final, eso tiene un coste en términos de vidas, desplazamientos de población y, por supuesto, consecuencias económicas que, desgraciadamente, todos los gobiernos están afrontando ahora como resultado de decisiones unilaterales e ilegales tomadas por terceros países".
Israel ha rechazado durante mucho tiempo las críticas de España y sostiene que sus ofensivas militares en Gaza y Líbano tienen como objetivo eliminar las amenazas de Hamás y Hezbolá, respectivamente, ambos respaldados por Irán. El jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el frágil alto el fuego entre Israel y Hezbolá se había prorrogado tres semanas.
El presidente francés, Emmanuel Macron, que también asistió a la cumbre en Chipre, instó a la UE a hacer más para salvaguardar "la paz, la estabilidad y la soberanía" de Líbano. Funcionarios europeos temen que una ofensiva prolongada en Líbano pueda hacer descarrilar los esfuerzos del Gobierno por desarmar a Hezbolá y provocar una nueva ola migratoria.