La propuesta de España, Irlanda y Eslovenia de suspender el Acuerdo de Asociación UE-Israel por los presuntos crímenes de guerra en Líbano y Palestina no obtuvo el apoyo suficiente entre los ministros de Asuntos Exteriores de la UE.
Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE rechazaron las peticiones de poner fin al comercio preferencial con Israel en relación con las acusaciones de crímenes de guerra, lo que pone de relieve las persistentes divisiones en el seno del bloque sobre Oriente Medio.
Sin embargo, la responsable de Política Exterior de la UE, Kaja Kallas, afirmó que se mantendrían conversaciones, incluida la consideración de una propuesta de Francia y Suecia de imponer aranceles a los productos procedentes de los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados. "No podemos perder de vista Gaza y Cisjordania", declaró Kallas a los periodistas en una rueda de prensa.
Antes de la reunión del martes en Luxemburgo, los gobiernos de España, Irlanda y Eslovenia pidieron a la UE que "asuma su responsabilidad moral y política, y defienda los valores fundamentales que han sustentado el proyecto europeo desde su fundación".
"Las condiciones en Gaza son insoportables, marcadas por las continuas violaciones del acuerdo de alto el fuego y la entrada claramente insuficiente de ayuda humanitaria en la Franja", afirmaba la carta dirigida a Kallas.
"La situación en Cisjordania se deteriora rápidamente, con una escalada de violencia contra los palestinos: los colonos radicales actúan con impunidad", añadía, refiriéndose a lo que calificaba de "muertes intolerables" de palestinos.
Kallas dijo que no había apoyo suficiente entre los Estados miembros para las propuestas, sin cambios en las posiciones para respaldar una suspensión total o parcial del Acuerdo de Asociación UE-Israel.
Una suspensión total requeriría el apoyo unánime de los 27 Estados miembros, mientras que una suspensión parcial requeriría una mayoría cualificada, que representara al menos al 55% de los Estados miembros y al 65% de la población de la UE.
El resultado había sido ampliamente anticipado, ya que no se esperaba que varios Estados miembros grandes, entre ellos Alemania e Italia, apoyaran tales medidas. Al mismo tiempo, varios países de la UE, entre ellos Alemania, han criticado la continua campaña militar de Israel en la región, así como la reciente evolución legislativa en la Knesset.
Un portavoz del canciller alemán, Friedrich Merz, declaró que había "expresado su profunda preocupación por los acontecimientos en los territorios palestinos" en los últimos días. "No debe producirse una anexión parcial de facto de Cisjordania", declaró Merz al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, durante una llamada telefónica.
Kallas dijo que en los próximos días remitiría al Comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, la propuesta de Suecia y Francia sobre los bienes de los asentamientos, basándose en que éstos quedan fuera del ámbito del Acuerdo de Asociación.
Rechazó las afirmaciones de que la UE aplicaba un doble rasero, afirmando que el bloque está "entre los que más apoyan a los palestinos, incluso en los esfuerzos de reconstrucción". "Comparen lo que otros hacen por Gaza y los palestinos, y verán que muchos acuden a la UE en busca de apoyo", afirmó.