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Pánico en Kabul | El presidente afgano huye ante la llegada de los talibanes

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Por Juan Carlos De Santos Pascual  & Carmen Menéndez
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Afganos se agolpan ante los bancos de Kabul para tratar de retirar sus ahorros en los cajeros automáticos
Afganos se agolpan ante los bancos de Kabul para tratar de retirar sus ahorros en los cajeros automáticos   -   Derechos de autor  Rahmat Gul/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved.
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El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, ha huido este domingo de Kabul, en medio de un clima de pánico general por la llegada de los talibanes a la capital afgana. Las embajadas se vacían y los extranjeros se van. Los helicópteros estadounidenses están evacuando al personal de su embajada, sobre la que se eleva el humo de las hogueras en las que están quemando los documentos importantes.

Según medios locales, citados por la agencia ANSA, el presidente afgano ha salido en dirección a Tayikistán.

También son muchos los civiles que huyen. Hay colas en los cajeros automáticos de gente que quiere recuperar sus ahorros de toda la vida.

Los talibanes afirman que no quieren entrar por la fuerza en Kabul, sino negociar una transición de poder. Los insurgentes están acampados a solo 50 kilómetros de la capital.

En una asombrosa derrota, los talibanes se han apoderado de casi todo Afganistán en poco más de una semana, a pesar de los miles de millones de dólares gastados por Estados Unidos y la OTAN durante casi dos décadas para reforzar las fuerzas de seguridad del país.

En las zonas que acaban de controlar los talibanes, como Herat, estos están entregando cartas de amnistía a corto y largo plazo a las fuerzas del gobierno afgano. A los que proceden de otras provincias les proporcionan cartas temporales de tres días para que regresen a sus provincias de origen, donde tendrán que conseguir otra carta de amnistía a largo plazo.

El ministro de Interior en funciones, Abdul Sattar Mirzakwal, aseguró en un mensaje televisado que no se producirá ningún ataque en Kabul y la transición de poder se llevará a cabo de manera pacífica, según recoge el canal local Tolo, y garantizó además a la población que serán protegidos por las fuerzas de seguridad.

La situación es de pánico en la capital, con las autoridades afganas pidiendo a todos los funcionarios que abandonen sus puestos de trabajo y vayan a sus hogares, mientras cierran tiendas y bancos, con el tráfico paralizado por grandes atascos.

Los talibanes, en un comunicado, han pedido a sus combatientes, tras tomar el control de casi la totalidad del país, "no luchar en Kabul" y que permanezcan "en las puertas" de la capital, sin tratar de entrar en la ciudad.

"Dado que la capital Kabul es una ciudad grande y densamente poblada, los muyahidines del Emirato Islámico (como se autodenominan los talibanes) no tienen la intención de entrar en la ciudad por la fuerza o combatir, sino más bien entrar en Kabul pacíficamente", remarcaron los insurgentes.

Para ello, continuaron, "se están llevando a cabo negociaciones para garantizar que el proceso de transición se complete de manera segura, sin comprometer la vida, la propiedad y el honor de nadie, y sin comprometer la vida de los kabulíes".

Mientras tanto, insistieron en que el control de la seguridad en Kabul sigue recayendo "en el otro bando", y recordaron a la población que no tienen "intención de vengarse de nadie", incluidos los que sirvieron en el Ejército, la Policía o en la Administración: "Están perdonados y a salvo, nadie será objeto de represalias".

"Todos deben permanecer en su propio país, en su propio hogar, y no intentar salir del país", sentenciaron.

Los combatientes insurgentes están acampados a sólo 50 kilómetros de la capital afgana y Estados Unidos y otros países se apresuran para sacar a sus ciudadanos de Kabul por vía aérea antes de un temido asalto total.

El Gobierno estadounidense dijo a principios de este mes que ya tramitaba unas 20.000 solicitudes de visado de afganos que ayudaron a sus soldados junto a sus familiares, al menos 50.000 personas más.

Otros países como Canadá, Alemania, Reino Unido o España también han anunciado la próxima evacuación de parte del personal de sus embajadas y de otros ciudadanos afganos con sus familias que trabajaron codo con codo con ellos durante estas dos décadas

Kabul había sido aislada por los talibanes

Los insurgentes han tomado este fin de semana otras dos ciudades Jalabad al este del país,y Mazar-e-Sharif, al norte. Así celebraban los talibanes sus nuevas conquistas. El presidente afgano, Ashraf Ghani, ha prometido no renunciar a los "logros" alcanzados en los 20 años transcurridos desde que Estados Unidos derrocó a los talibanes en 2001.

En las zonas que acaban de controlar los talibanes, como Herat, estos entregan cartas de amnistía a corto y largo plazo a las fuerzas del gobierno afgano. A los que proceden de otras provincias les proporcionan cartas temporales de tres días para que regresen a sus provincias de origen, donde tendrán que conseguir otra carta de amnistía a largo plazo.

Albania acogerá, a petición de los Estados Unidos, provisionalmente a centenares de afganos que durante el largo conflicto en su país han ayudado a las tropas estadounidenses, y cuya vida estaría en peligro si caen en manos de los talibanes tras la retirada de las tropas militares extranjeras.

El papa Francisco expresó su preocupación por la situación en Afganistán, donde los talibanes han conquistado gran parte del país, y pidió que cesen las armas y se pueda abrir un dialogo para que la población pueda volver a vivir en paz.

"Me uno a la unánime preocupación por la situación en Afganistán. Os pido que recéis al Dios de la paz para que cese el ruido de las armas y las soluciones puedan encontrarse en una mesa de dialogo y así la martirizada población pueda volver a sus casa y a vivir en paz y en seguridad en el pleno respeto reciproco", dijo el papa Francisco al concluir del rezo del ángelus en la plaza de San Pedro.