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Alemania culpa a los laboratorios del posible incumplimiento de su meta de donación de vacunas

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Por Reuters
Germany worried about COVID-19 vaccination 'no shows'
Germany worried about COVID-19 vaccination 'no shows'   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021

BERLÍN, 19 oct – Alemania podría incumplir su objetivo de donar 100 millones de dosis de la vacuna COVID-19 este año debido a las condiciones impuestas por los fabricantes y a la escasez de entregas, según ha declarado un alto cargo del Ministerio de Sanidad en una carta a Bruselas vista por Reuters.

Los 100 millones de dosis representan la mitad del total prometido por los Estados miembros de la Unión Europea a los países más pobres este año, según la Comisión Europea.

No obstante, el 19 de octubre, el Ministerio de Asuntos Exteriores dijo que Alemania solo había donado algo más del 17% de esa cantidad.

En una carta enviada el lunes a la Autoridad de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias (HERA, por sus siglas en inglés) de la Comisión Europea, el secretario de Estado del Ministerio de Sanidad, Thomas Steffen, dijo que había “continuos problemas burocráticos, logísticos y legales” impuestos por los fabricantes de vacunas a los países de la UE que querían donar las vacunas sobrantes.

Estos problemas hacen “casi imposible una respuesta rápida a las peticiones internacionales de ayuda”, añadió Steffen.

La carta es la señal más fuerte hasta el momento de las tensiones entre los Gobiernos y las farmacéuticas sobre las donaciones. La UE y los países ricos, cuyos ciudadanos más vulnerables ya han sido vacunados en su mayoría, están sometidos a una fuerte presión por parte de la Organización Mundial de la Salud para que ayuden a suministrar más dosis a las naciones más pobres, muchas de las cuales solo han inoculado a una parte de su población.

“Con el aumento de los excedentes de vacunas en muchos Estados miembros en la actualidad, pronto nos enfrentaremos a una situación de emergencia de asignación global”, escribió Steffen. “Algunos países podrían verse obligados a desperdiciar grandes volúmenes de valiosas vacunas que se necesitan urgentemente en otras partes del mundo”.

Entre los obstáculos se encuentran los precios mínimos de venta, los onerosos pagos de compensación exigidos a los países receptores y las restricciones a la distribución a organizaciones internacionales, según Steffen.