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El ejército sudanés disuelve el Gobierno de transición en un posible golpe de Estado

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Por Reuters
Detienen a ministros y dirigentes políticos en un posible golpe de Estado en Sudán - fuentes
Detienen a ministros y dirigentes políticos en un posible golpe de Estado en Sudán - fuentes   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021

Por Khalid Abdelaziz

JARTUM, 25 oct -Fuerzas del ejército detuvieron el lunes a la mayoría de los miembros del gabinete de Sudán y un dirigente militar disolvió el Gobierno de transición, mientras que los detractores de la maniobra salieron a la calle, donde se registraron disparos y heridos.

Abdel Fattah al-Burhan, un general que dirigía el Consejo Soberano —un organismo que ostenta la jefatura de Estado a través del que comparten el poder militares y civiles—, declaró el estado de emergencia en todo el país y disolvió el consejo y el Gobierno de transición.

El primer ministro sudanés, Abdalla Hamdok, fue detenido y trasladado a un lugar no revelado tras negarse a emitir una declaración de apoyo al golpe, según informó el Ministerio de Información, aparentemente todavía bajo el control de los partidarios de Hamdok.

El ministerio llamó a la resistencia contra el golpe. Dijo que decenas de miles de personas opuestas al movimiento de los militares habían salido a las calles y se habían enfrentado a tiros cerca del cuartel general del ejército en la capital, Jartum.

Al menos 12 personas resultaron heridas en los enfrentamientos, según indicó un comité de médicos en su página de Facebook, sin dar más detalles.

El director de la oficina de Hamdok, Adam Hereika, dijo a Reuters que los militares habían llevado a cabo su toma de posesión del poder a pesar de los “movimientos positivos” hacia un acuerdo con Hamdok, tras las reuniones con un enviado especial de Estados Unidos, Jeffrey Feltman.

Un periodista de Reuters en Jartum vio soldados del ejército y del poderoso cuerpo paramilitar de las Fuerzas de Apoyo Rápido estacionadas en las calles de Jartum. Restringían la circulación de los civiles, mientras manifestantes que portaban la bandera nacional quemaban neumáticos en diferentes partes de la ciudad.

LEVANTAR LA VOZ

El Ministerio de Información sudanés dijo que las fuerzas militares habían detenido a miembros civiles del Consejo Soberano y a miembros del Gobierno. En un comunicado enviado a Reuters, pidió a los sudaneses “que bloqueen las maniobras de los militares para impedir la transición democrática”.

“Levantamos nuestras voces con fuerza para rechazar este intento de golpe de Estado”, dijo.

Sudán estaba en vilo desde que el mes pasado un fallido complot golpista desató recriminaciones entre los grupos militares y civiles, que han estado compartiendo el poder tras el derrocamiento del longevo gobernante Omar al-Bashir hace dos años.

Desde que Bashir fue derrocado por las protestas callejeras, una transición política ha permitido a Sudán salir del aislamiento internacional en el que se encontraba tras casi tres décadas de Gobierno de Bashir. Las elecciones debían celebrarse a finales de 2023.

Los militares debían traspasar el liderazgo del Consejo Soberano conjunto a una figura civil en los próximos meses. Sin embargo, las autoridades de transición han tenido dificultades para avanzar en cuestiones como la entrega de Bashir a la Corte Penal Internacional, donde se le busca por crímenes de guerra.

En las últimas semanas, responsables civiles se habían atribuido el mérito de algunas señales tentativas de estabilización económica tras una fuerte devaluación de la moneda y el levantamiento de las subvenciones a los combustibles.

Feltman, el enviado especial de Estados Unidos que visitó Sudán el sábado y el domingo, tuiteó que Estados Unidos estaba profundamente alarmado por las informaciones sobre una toma de poder por los militares, que pondría en peligro la ayuda estadounidense.

Naciones Unidas, la Liga Árabe y la Unión Africana expresaron su preocupación. El presidente de la Comisión de la Unión Africana, Moussa Faki Mahamat, afirmó en un comunicado que los dirigentes políticos de Sudán deben ser liberados y los derechos humanos respetados, y pidió que se reanuden las conversaciones entre las alas militar y civil del Gobierno de transición.

Aparte de la tensión política, Sudán se encuentra inmerso en una profunda crisis económica, marcada por una inflación récord y la escasez de productos básicos, que empieza a mostrar signos de alivio gracias a los flujos de ayuda internacional. Los Estados occidentales han advertido que cualquier toma de posesión militar pondría en peligro dicha ayuda financiera.

Las fuerzas militares asaltaron la sede de la Radio y Televisión de Sudán en Omdurman, la ciudad gemela de Jartum, y detuvieron a miembros de su personal, según informó el Ministerio de Información en su página de Facebook.

Dos importantes partidos políticos, el Umma y el Congreso Sudanés, condenaron el supuesto golpe de Estado y la campaña de detenciones.

Internet parecía estar caída en Jartum. Al-Arabiya informó de que el aeropuerto estaba cerrado y los vuelos internacionales suspendidos.

TECNÓCRATAPOPULAR

Hamdok es un economista y ex alto cargo de la ONU que fue nombrado primer ministro tecnócrata en 2019 y es muy respetado internacionalmente.

Aunque es popular entre los grupos civiles demócratas, ha tenido dificultades para lograr que la transición siga adelante debido a las divisiones políticas entre los militares y los civiles y a las presiones de la crisis económica.

Fuentes familiares con los acontecimientos dijeron a Reuters que las fuerzas militares habían asaltado la casa del asesor de medios de Hamdok y lo habían detenido.

Muchos de los ministros y dirigentes detenidos habían intensificado su retórica hacia los militares en las últimas semanas.

La Asociación de Profesionales de Sudán, una de las principales coaliciones de activistas en el levantamiento contra Bashir, pidió a sus partidarios que se movilizaran tras lo que denominó la detención de los miembros del gabinete.

“Instamos a las masas a que salgan a las calles y las ocupen, cierren todas las carreteras con barricadas, organicen una huelga general de trabajadores y no cooperen con los golpistas y utilicen la desobediencia civil para enfrentarse a ellos”, dijo el grupo en un comunicado en Facebook.

A medida que aumentaban las tensiones este mes, una coalición de grupos rebeldes y partidos políticos se alineó con los militares y les pidió que disolvieran el Gobierno civil, organizando una sentada ante el palacio presidencial.

La semana pasada, varios ministros del gabinete participaron en grandes protestas en varias partes de Jartum y otras ciudades contra la perspectiva de un gobierno militar.