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El rostro amable de Polonia en la frontera con Bielorrusia

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Por Euronews en español
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Un voluntario polaco habla con una familia de migrantes en un bosque cercano a la frontera con Bielorrusia
Un voluntario polaco habla con una familia de migrantes en un bosque cercano a la frontera con Bielorrusia   -   Derechos de autor  AFPTV

Son la otra cara de la moneda, el rostro amable de Polonia frente a la llegada de migrantes ilegales que previamente viajaron a Bielorrusia. Grupo de voluntarios polacos se dedican a llevar ayuda a los migrantes que están ocultos en el bosque, a ofrecerles atención médica y ropas de abrigo ante la inminente llegada del invierno. Mientras el Ejército refuerza su presencia para impedir la llegada de indocumentados desde el país vecino, los miembros de la organización Grupo de Fronteras les tienden una mano amiga:

- "Es muy importante mostrarles solidaridad, darles calor humano, hacerles saber que no están solos. Tienen mucho miedo de las autoridades y de los guardias fronterizos porque los devuelven a Bielorrusia", explica la activista Marysia Zlonkiewicz.

El parque de bomberos de Michalowo se ha convertido en una suerte de almacén de la ayuda que brindan los vecinos de esta localidad fronteriza polaca, aunque no todos son amistosos con los migrantes.

- "Algunos quieren ayudar, otros les amenazan, pero son seres humanos. Y siempre hay que ayudar al prójimo", sentencia Krystyna Luczewska, una vecina de la cercana localidad de Bialystok que se ha acercado para llevar ropas.

Blanco de muchas críticas, los guardas fronterizos niegan tratar con brutalidad a los migrantes:

- "Les ayudamos, les llevamos a nuestro centro (para refugiados). Ni en un millón de años les haríamos daño. Esas afirmaciones de que les quitamos las tarjetas SIM y les pegamos, ¡son totalmente falsas!", se defiende una joven militar sin querer dar su nombre.

Los voluntarios polacos tratan de reconfortar con su presencia a los recién llegados, entre los que hay familias enteras. Muchos llegaron engañados tras correrse el rumor en sus países de que una vez en Bielorrusia, acusada por la UE de estar utilizando la política migratoria como arma frente a las sanciones, podrían entrar en la Unión Europea sin ningún problema.