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La papeleta más difícil de la oposición venezolana: devolver la confianza a los electores

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Por Isidro Murga  con AFP, AP, EFE
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Simpatizantes del opositor Tomás Guanipa, candidato a la alcadía de Caracas, ondean una gigantesca bandera venezolana
Simpatizantes del opositor Tomás Guanipa, candidato a la alcadía de Caracas, ondean una gigantesca bandera venezolana   -   Derechos de autor  Ariana Cubillos/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved

¿Cómo devolver la confianza perdida a su electorado natural? La oposición venezolana entra en la recta final de la campaña de las elecciones regionales y municipales del próximo domingo agrietada por disensiones internas tras cuatro años de boicot electoral y debilitada por su fracaso en conformar candidaturas unitarias en la mayoría de los estados.

"Todos los (partidos de la oposición) deberían haberse unido todos juntos para poder hacer una sola unión, para sumar votos, pero no, cada uno va con su tarjeta independiente. Así que creo que no está bien hecho", opinaba Ángel Noveli, un electricista de 62 años.

La Mesa de Unidad Democrática (MUD), que aglutina a parte de la oposición al chavismo, trata de salvar los muebles con gestos desesperados, como el del candidato a la Gobernación del estado de Miranda, Carlos Ocariz, que renunció tras semanas de duras refriegas dialécticas con otro candidato opositor:

- "Usted, que está desmotivado, o que tiene dudas, no deje que le roben la herramienta que tiene para expresarse: el voto. Vote como protesta, vote como castigo, vote con esperanza o vote con rabia, pero vote y vote por la unidad", decía Ocariz tras afirmar que si las encuestas lo habían puesto a él por delante, ahora le tocaba a él echarse a un lado y poner por delante al pueblo del estado de Miranda.

Una renuncia que puede resultar baldía, ya que el Consejo Nacional Electoral (CNE) consideró que había presentado fuera de plazo la petición de transferir los votos de su candidatura a las del otro candidato opositor.

Mientras tanto, y a pesar de la grave crisis económica y social que atraviesa el país, tanto el chavismo como el presidente, Nicolás Maduro, se frotan las manos. Las urnas pueden devolverles parte de la legitimidad que perdieron en anteriores comicios sin rivales ni garantías democráticas.

- "El trabajo es duro, es arduo. Tenemos que movilizar fuertemente a las mujeres, a los hombres para que salgan a (votar) este 21 de noviembre, pero la victoria será contundente y lo demostraremos en las urnas", afirmaba una abogada simpatizante chavista llamada Yamila Macías.

Más de 100 observadores de la Unión Europea y del Centro Carter supervisarán el desarrollo de las elecciones, de las que saldrán, entre otros, 23 gobernadores y más de 330 alcaldes.