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Europa endurece las medidas ante el avance de la variante ómicron

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Por Euronews
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Europa endurece las medidas ante el avance de la variante ómicron
Derechos de autor  Nicolas Tucat/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved

Francia teme que la variante ómicron del coronavirus desborde los hospitales y toma medidas para aumentar la vacunación. El Consejo de Ministros extraordinario ha aprobado restringir el acceso a lugares públicos como bares, restaurantes, ferias de negocios o eventos deportivos a quienes no se hayan inmunizado. Si el Parlamento la aprueba, la norma entrará en vigor el 15 de enero. La vacunación solo será válida durante tres meses, momento en el que habrá que inyectarse una nueva pauta. Además, solo 2.000 personas podrán estar en eventos en sitios cerrados, 5000 en caso de que sean al aire libre.

A partir del martes en Alemania solo podrán juntarse 10 personas en reuniones privadas si están vacunadas y solo 2 si no lo están. Cierra el ocio nocturno y las competiciones deportivas se disputarán a puerta cerrada. "Me parece que las normas tienen sentido y me adapto, me parece que funcionan bien. No veo ninguna restricción importante en mi vida privada, por así decirlo", asegura un ciudadano.

Los hostelería tiene que cerrar a las 10 de la noche desde este lunes en Austria, donde los no vacunados están confinados. La medida afecta a las celebraciones de Año Nuevo y es un duro golpe para muchos negocios, que se quejan que si tienen que echar la persiana más temprano, se nota en los ingresos.

Inglaterra se convierte en la excepción del Reino Unido al anunciar que no habrá restricciones en los eventos de Año Nuevo. Pero se sugerirá que haya tests previos antes de reunirse con población vulnerable. Boris Johnson y su responsable de Sanidad, Sajid Javid, pondrán énfasis en la responsabilidad individual, a pesar de las advertencias de expertos en salud y sindicatos.

Quejas en Portugal de muchos pasajeros por el caos con los tests. Son obligatorios para ir a muchos destinos, pero en el aeropuerto de Lisboa no quedaban pruebas. Algunos afectados han podido cambiar su vuelo pero pagando cientos de euros.