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Adiós al polémico caso del pastel gay

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Por Méabh Mc Mahon
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Adiós al polémico caso del pastel gay
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Han pasado 7 años, pero este jueves el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha desestimado el conocido como caso del pastel gay. En un fallo, el tribunal considera que el caso que el activista gay de Irlanda del Norte, Gareth Lee, había entablado contra el Reino Unido era "inadmisible".

En 2014, Gareth Lee fue a una pastelería cristiana en Belfast, Irlanda del Norte, para pedir un pastel con el lema - Apoya el matrimonio gay - con los personajes de Barrio Sésamo, Bert y Ernie.

Entonces, el matrimonio homosexual era ilegal en Irlanda del Norte. Aunque la pastelería inicialmente aceptó su pedido y su dinero inicialmente, lo rechazaron unos días después.

El profesor de derecho europeo, Tobias Lock, cree que este caso es particularmente complicado. "La mayoría de los casos que llegan al Tribunal Europeo de Derechos Humanos son casos en los que un estado ha violado los derechos humanos de alguien, ¿verdad? Pero en este caso, hay dos partes privadas que luchan contra un conflicto que tiene que ver con la libertad de religión, con la libertad de expresión", apunta Lock.

Euronews también ha hablado con el abogado del demandante Gareth Lee.

"Al Sr. Lee le ha costado mucho esfuerzo, sudor y lágrimas este caso. Y creo que el final, en cierto sentido, es bueno. Sin embargo, está decepcionado. Es posible que este tipo de casos no terminen porque el tribunal europeo no haya visto claro el tema y por lo tanto seguirá la incertidumbre en las calles de Irlanda del Norte", lamenta el abogado de Gareth Lee, Ciaran Moynagh.

"No olvidemos que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos decide casos en nombre de 47 estados, esencialmente vinculantes en 47 estados, muchos de los cuales no tienen un historial muy bueno en derechos humanos, especialmente cuando se trata de personas LGBT", recuerda Lock.

El fallo supone un duro golpe para la comunidad LGBT que luchó durante años por el matrimonio igualitario en Irlanda del Norte, un derecho que solo se concedió en enero de 2020.

“El Proyecto Arco Iris afirma nuestra creencia fundamental en la libertad de religión para todas las personas; sin embargo, esta libertad no puede extrapolarse a empresas privadas y utilizarse como justificación de la discriminación. Los derechos humanos fundamentales existen para las personas, no para las empresas con fines de lucro", apunta Aisling Tomey de Proyecto Arcoiris

Pero, por su parte, el Instituto Cristiano acogió con agrado la noticia y dijo que era una buena noticia para la libertad de expresión, los cristianos y los pasteleros afectados.